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Diario de información económica del sector inmobiliario

27 Septiembre 2022F19.46h

C

Mercado

Por M. Tamayo
02 Feb 2022
F04.56h

El ticket de la transición ecológica: 9,2 billones de dólares al año para una economía verde

Con el paso a una economía verde, el precio de la energía aumentará hasta un 45% hasta 2050 junto al de las materias primas, un efecto que se trasladará al consumidor, mientras que se generarán y destruirán millones de empleos.

El ticket de la transición ecológica: 9,2 billones de dólares al año para una economía verde

 

 

El ticket de la transición ecológica. Todavía hoy, la ecuación para alcanzar la neutralidad de emisiones de carbono no está resuelta y la economía tiene que cambiar el rumbo si quiere conseguir el objetivo de que el aumento de la temperatura de la Tierra se frene en los 1,5 grados centígrados. Para lograrlo, se tendrá que invertir 9,2 billones dólares anuales hasta 2050, según el estudio The Net Zero Transition realizado por la consultora estadounidense McKinsey.

 

La incógnita sobre cómo hacer más verde el sistema lleva tiempo sobrevolando la mesa de dirigentes políticos y grandes directivos, pero aún no han dado con la fórmula para resolverla: estados que copan un 90% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial cuenta con planes para recortar sus emisiones, pero, aunque todos se lograran, el mundo no sería neutro en carbono para 2050. Además, en muchos casos, la meta tiene que transformarse aún en un plan detallado. La ejecución de los planes no será fácil: según analiza la consultora, se requerirá “un equilibrio cuidadoso entre los riesgos a corto plazo de las acciones poco preparadas o descoordinadas y los objetivos a largo plazo con medidas insuficientes o atrasadas”.  

 

La consultora ha analizado cómo la economía mundial será capaz de realizar semejantes equilibrios. Durante los primeros años de la transición ecológica el gasto aumentaría hasta el 9% del PIB entre 2026 y 2030, frente el 6,8% que representa actualmente.

 

 

 

 

Aunque el alcance de la crisis es universal, los efectos no lo serán. La consultora apunta que aquellos sectores que representan un 20% del PIB del mundo, como el cemento y el acero, son los más vulnerables a los efectos de la transición. Los sectores que suponen un 10%, como la construcción, están también expuestos debido a las emisiones de la cadena de suministro.

 

Muchos de estos sectores pueden registrar una caída de la demanda de sus productos y anotar una subida de precios de las materias primas que requieren. Por ejemplo, los costes de producción de acero y el cemento aumentarán hasta un 45% en 2050 respecto al precio actual.

 

Por territorios, aquellos países con bajos ingresos y con una economía directamente dependiente de los combustibles fósiles serán los más afectados. Países subsaharianos, de Latinoamérica, India y otros de Asia necesitarán aumentar su inversión un 10% o más del PIB, 1,5 veces más que países en Europa, Estados Unidos y Japón.

 

 

 

 

Bajo el escenario Net Zero 2050, el análisis de la consultora sugiere que los cambios en las políticas, las tecnologías y las preferencias de los consumidores e inversores alejarán la demanda de bienes y servicios cuya producción o uso resulte en altas emisiones y hacia bienes y servicios de bajas o cero emisiones. Este cambio en la demanda abre nuevas puertas a la oferta. La consultora apunta que el cambio modificará el escenario de competencia entre compañías del mismo sector, ya que internalizarán el coste del carbono pagando soluciones de reducción o transformando su modelo de negocio para salir de mercados cada vez más reducidos en los que no crecen.  


Durante los primeros años de la transición climática, los consumidores tendrán que readaptar sus hábitos como el uso del transporte público o la dieta. El auge en el precio de la energía también los afectará el bolsillo del consumidor, sobre todo en aquellos de bajos ingresos y la consultora apunta que puede tener un efecto “desproporcionado” a no ser que se les aplique subsidios.

 

La transición tampoco dejará al margen el empleo. El efecto sobre los puestos de trabajo sería especialmente notable no tanto por su alcance total en términos de pérdidas o ganancias netas, como en cuanto a su concentración desigual y su reasignación. La consultora apunta que la transición generará 162 millones de empleos directos e indirectos, a la vez que eliminará del mapa 152 millones de empleos para 2050. Los sectores que se verán más sacudidos por la reforma serán el del automóvil, el de la agricultura y el de los trabajos de capex, dejando de lado el del petróleo, el gas y el carbón que desaparecerán.     

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