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Diario de información económica del sector inmobiliario

16 Jul 201916:30

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La clave del modelo de coworking

La clave del modelo de coworking

¿Por qué están surgiendo tantos espacios colaborativos o de coworking? ¿por qué empresas grandes como IBM prefieren ubicar a sus equipos en estos lugares en vez de tener sus oficinas propias?  Para quien no haya despertado ya, le aconsejamos que lo haga.  La palabra trabajo ha cambiado, y hoy se entiende de otra manera. El espacio de trabajo ya no es sólo un sitio, es mucho más que eso, es un entorno.

 

Muchas de las actividades que antaño requerían horas de esfuerzo se ejecutan hoy por máquinas, mientras que las personas se dedican a tareas más creativas. Para las empresas es muy importante que el trabajador aporte valor añadido de ideas y mejoras, y ello requiere un entorno que fomente esta atmósfera; que motive a la persona y le haga sentir bien. 

 

El auge de los espacios de coworking es algo más que una moda pasajera. Su modelo de negocio se basa en adquirir ó reformar espacios de trabajo en las ciudades donde hay actividad relacionada con el emprendimiento, la tecnología o el diseño, adaptándolos a una nueva forma de trabajar más flexible y colaborativa.

 

Sus tarifas o membresías van en función del tipo de espacio y servicios que se necesiten; puesto de escritorio no fijo (conocido como hot desk), puesto fijo, u oficina privada con capacidad para varias personas. La utilización y acceso a zonas comunes, como las salas de reuniones o la cafetería, permiten a los miembros de la comunidad relacionarse y compartir experiencias, ideas y talento.

 

Pero no nos confundamos, el éxito de este modelo de negocio no reside sólo en el diseño del lugar, o en los servicios comunes que fomentan la interacción, sino también en la habilidad de los operadores de estos espacios para integrar y dinamizar el ecosistema emprendedor y creativo.

 

La realidad es que estos espacios de trabajo resuelven actualmente varias necesidades:

 

Inmediatez: todo está preparado para que empieces a trabajar, ¡olvídate de las obras!

Flexibilidad: alquileres de corto plazo, ¡que no te pese la incertidumbre del mercado!

Colaboración: espacios más adaptados al trabajo en equipo, ¡reuniones con cerveza!

Diversidad: integración de distintos perfiles profesionales ¡aprende de otros miembros!

Gestión: elimina tareas accesorias a tu actividad ¡olvida reponer el café!

 

De todas estas variables, las empresas tienen muy presente la diversidad y la gestión, mientras que los freelance o autónomos valoran más la inmediatez y la flexibilidad. Sin embargo el punto común es siempre la colaboración.

 

La realidad es que pasamos nuestros días enviando emails a personas que están a diez metros de distancia y “hablamos” continuamente a través del vías digitales (WhatsApp, Skype, etc.), mientras que la comunicación verbal va disminuyendo. ¿Cómo mejorar algo tan fundamental para las personas y también para el curso de cualquier proyecto? Futbolines, comedores, ping-pong, salas de descanso… cualquier área que fomente la interacción personal es bienvenida hoy. Cuando la tecnología invade nuestra vida, los espacios de trabajo tienen que compensar los efectos nocivos que esto puede generar. 

 

Esto han sabido entenderlo alguna de estas empresas de coworking aportando a las personas aquello que les hace sentir bien, facilitando servicios para que puedan dedicar todos sus esfuerzos a crear, fomentando la diversidad de ideas por la interacción de los miembros con distintas disciplinas. En resumen, facilitarte las cosas está en su ADN. 

 

La palabra trabajo, tan denostada durante años, pasa a otro universo. Las personas que se van incorporando al mercado laboral quieren concebirlo como algo grato y que les ayude a crecer. En este nuevo escenario entran sensaciones y percepciones que en generaciones previas parecían no existir. La palabra trabajo ya no es sólo una herramienta para vivir, es una forma de vivir. 

 

Y la realidad es que ya existen 15.000 espacios de coworking en el mundo utilizados por tres millones de personas, de los cuales alrededor de 900 están en España con 27.000 usuarios.

 

¿Quiere esto decir que las oficinas tradicionales desaparecerán? Por supuesto que no. Olvidemos esta eterna disyuntiva, de blanco o negro, porque el arcoíris tiene la gama completa de colores. Todos los espacios de trabajo resuelven distintas necesidades, en función de cada persona, empresa o fase del proyecto.

 

El mismo dilema sería si es mejor vivir en el centro de la ciudad o en una zona residencial de las afueras, dependerá del momento vital de la persona. De igual modo que hoy puedes necesitar un coche pequeño y uno familiar dentro de unos años.

 

Pero una cosa sí que parece clara, el gran cambio de esta era es que la tecnología te facilita elegir el entorno laboral y la energía que deseas a tu alrededor, y los espacios colaborativos parecen aportar a las personas mayor valor añadido que el modelo de oficina tradicional de antaño. Si además tenemos en cuenta que los estudios realizados estiman que el 50% de la generación Millennial (nacidos entre 1980 y 2000) lanzará su propio negocio….¿qué entorno de trabajo crees que preferirán?

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