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Diario de información económica del sector inmobiliario

19 Septiembre 2020F00.41h

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02 ENE 2019
F00.00h

2019, año de retos y creación de valor para el ‘real estate’ español

2019, año de retos y creación de valor para el ‘real estate’ español

 

 

Desaceleración, adaptación al cambio y hambre de buen producto. Estos son algunos de los factores que marcarán la agenda del real estate español este año, doce meses en los que los profesionales del sector deberán ponerse al día como nunca antes.

 

Según apuntan la mayoría de expertos, al inmobiliario español aún le quedan un par de años de bonanza. Los rumores de una nueva burbuja no han calado en el sector, que avanza a paso firme y con ganas de satisfacer el apetito inversor tanto de fondos como de particulares. De hecho, en 2018 la demanda de producto ha superado con creces a la oferta, fenómeno que ha dado alas a los promotores para lanzarse de lleno en la obra nueva y en el reposicionamiento de sus activos.

 

La falta de stock de calidad continuará siendo uno de los principales retos a los que se enfrentará el sector en 2019. Además, en un año de ralentización de la economía y de moderación de la entrada de capital, el mercado tendrá que esforzarse aún más para atraer a la demanda nacional y, sobre todo, internacional. En este sentido, la innovación, la creatividad y las nuevas tecnologías se convertirán en los principales aliados del real estate para llevar a cabo su objetivo.  

 

Para los operadores tradicionales, salir de su zona de confort supone aventurarse a nuevos segmentos y maneras de hacer. Tanto 2017 como 2018 fueron la antesala de lo que está por venir; dos años en los que el real estate abrazó el proptech, fue a la caza de los activos alternativos y se apoyó en la innovación para aportar valor añadido a sus productos y servicios. El impulso que han experimentado modelos como el coworking en las principales capitales españolas o la apuesta de los grandes por la digitalización avalan esta tendencia al alza.   

 

Poco a poco, el inmobiliario ha entrado en un ciclo de transformación constante, necesario también para poder afrontar los cambios demográficos que se avecinan. Ahora de lo que se trata es de ser más competitivos y de reciclarse para acercarse a un consumidor cada vez más exigente y heterogéneo como el público millennial o los mayores de 65 años.

 

Asimismo, un sector que tiene que superar mil barreras y que quiere seguir creciendo debe moverse hacia una mayor profesionalización, seriedad y transparencia. Esto implica escuchar las necesidades de los usuarios y adoptar una mayor consciencia social. El real estate influye sobremanera en el bienestar de la sociedad, y de las decisiones de sus profesionales dependen el desarrollo sostenible de las ciudades y la calidad de vida de las personas que habitan en ellas.

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