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Diario de información económica del sector inmobiliario

18 Ago 201908:38

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¿Y si todo no iba tan bien?

¿Y si todo no iba tan bien?

 

El sector inmobiliario ha gozado en los últimos años de una salud renovada. Como una persona que supera una grave enfermedad, promotoras e inmobiliarias han vivido en los últimos años una segunda juventud. Precios en recuperación (siempre sin burbuja), demanda al alza e inversores cada vez menos oportunistas han dinamizado una industria que ofrece, por fin, magnitudes positivas en términos de actividad.

 

Pero la historia económica insiste en recordar que no hay rentabilidades interesantes sin riesgos (controlados o no) y no hay ciclos expansivos que no lleguen a su fin. ¿Estamos ya ante un fin de ciclo? En el inmobiliario español, esto no parece ni cuanto menos probable. Pero sí es cierto que, tal vez, no todo iba tan bien como se esperaba.

 

Neinor, uno de los campeones del nuevo ciclo inmobiliario en España, ha sorprendido esta semana al sector con la decisión de cambiar a su timonel al mando, con la salida de Juan Velayos, y sobre todo de reducir (a nada menos que la mitad) su ritmo de comercialización de inmuebles. De la horquillad e 3.500 a 4.000 inmuebles al año en los próximos tres ejercicios a una media de 2.000 por año.

En 2017, Neinor protagonizó la mayor salida a bolsa de una inmobiliaria en Europa y la primera en una década de una inmobiliaria de viviendas en España. Hoy, Neinor es tal vez de nuevo un símbolo, o una señal de advertencia para el sector.

 

Habrá que esperar a los datos que presentarán a partir de ahora las empresas del sector para ver si Neinor es una excepción o es el inicio del derrumbamiento de un castillo de naipes y las cosas no iban, realmente, tan bien como parecía.

 

Las cosas han ido y van bien, pero la euforia es un mal amigo con el que vale la pena marcar distancias. A veces impide rectificar a tiempo. No es el caso de Neinor, pero nadie se salva de este riesgo tan humano.

 

Las noticias que hablan de pasos al lado y pasos atrás no siempre son negativas. Tal vez evitan titulares realmente malos.

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