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El Bilbao postindustrial resiste al golpe de la pandemia

La capital vizcaína inició hace veinte años la evolución hacia una ciudad de servicios con vocación internacional. Tras todas las reformas, el mercado inmobiliario aguanta sin grandes caídas.

Marta Tamayo

30 nov 2020 - 04:53

El bilbao postindustrial aguanta el golpe del Covid-19

 

 

Bilbao aprueba el test del Covid-19. Tras la caída de la actividad industrial, la capital vizcaína inició una transformación a finales de los años noventa para convertirse en una ciudad de servicios. Dos décadas más tarde, la urbe continua su camino para adaptarse a un nuevo modelo que la abrió al mercado internacional y ha resistido a la pandemia.  

 

La joya de la corona de la remodelación urbana de la ciudad fue la rehabilitación de la Ria de Bilbao. El espacio fluvial, reservado hasta el momento a uso industrial, se reformó para alojar espacios de oficinas, comercios y zonas verdes, además de sumar grandes espacios comunes como el museo Guggenheim, el palacio de congresos Euskalduna o la biblioteca de la Universidad de Deusto.

 

Con una población de 346.500 personas, la ciudad está resistiendo a la crisis del coronavirus sin augurar grandes caídas de rentas en el sector. “Bilbao cuenta con una renta per cápita superior a la estatal y una tasa de paro inferior, así que sigue habiendo consumo”, sostiene Juanjo López del Corral, director regional de Cbre en Bilbao. Según los últimos datos publicados por el Ayuntamiento de Bilbao, en 2017 el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita alcanzaba los 34.366 euros, mientras que la tasa de paro se colocaba en el 13%.

 

 

 

 

Tras la renovación impulsada para convertir Bilbao en una ciudad de servicios, el 90% de la actividad económica proviene de este sector, mientras que la industrial aporta un 5% de PIB, la construcción un 4,9% y la actividad del sector primario, un 0,1%.

 

Se construyó un espacio de usos mixtos que ha dotado a la ciudad de una gran zona verde y de ocio”, sostiene Bernardo García de la Torre arquitecto y autor del libro Bilbao: nueva arquitectura. Junto a la remodelación de la vía pública se construyó el mayor edificio de oficinas de la ciudad: Torre Iberdrola.

 

El rascacielos, de 165 metros de altura, cuenta con 50.000 metros cuadrados de superfície distribuidos en 41 plantas con forma triangular. “En Torre Iberdrola existe una ocupación de en torno al 90% y las rentas se sitúan en los 21 euros por metros cuadrado al mes”, señala el directivo de Cbre. En Barcelona el precio de las rentas prime esta en 28 euros y 36,3 euros en Madrid.

 

 

 

 

El directivo asegura que no se prevé una caída de rentas en el segmento de oficinas a raíz del Covid-19, ya que la ciudad cuenta con muy baja oferta de calidad y no cuenta con mucha posibilidad de crecimiento. “Las rentas medias se sitúan en 14 euros por metro cuadrado al mes y, aunque el coronavirus está siendo un paréntesis, estimamos que se producirá una subida de precios”, afirma.

 

La ciudad registra una disponibilidad del 11% en los espacios de oficinas y de un 7% en el Central Business District (CBN) de la ría, según datos de la consultora, y no ha caído la actividad. “En la torre Iberdrola registramos catorce nuevas peticiones de inquilinos en septiembre”, destaca el directivo.

 

Con el cambio en el modelo urbanístico también se revalorizó el casco viejo de Bilbao. “La ciudad trabajó para alcanzar una mejor imagen internacional y el centro ha dado entrada a turistas y con ellos nuevos negocios”, refiere García de la Torre.

 

 

 

Este movimiento ha trasladado a la población tradicional hacia otros puntos de la ciudad y ha lanzado Bilbao hacia otro tipo de retailers. Según López del Corral, “están entrando nuevos operadores de restauración organizada que tradicionalmente no se encontraban en la ciudad”.

 

Desde Cbre no vaticinan una gran caída de rentas tampoco en el segmento comercial. “En la Gran Vía, el eje comercial principal de la ciudad, no se esperan grandes caídas de rentas”, apunta el directivo. “Aunque pueda descender el interés de algunos operadores por el high street, es algo que ya estaba ocurriendo antes”, argumenta.

 

Para Javier Pastor, director nacional de la consultora inmobiliaria especializada en retail Ascana, “las rentas se han ajustado y es cierto que hay un par de locales grandes vacíos en la Gran Vía que pueden dar mala impresión, pero son sólo un par de locales; la situación está en línea con otros mercados”.

 

 

 

La principal calle de la ciudad ha registrado algunas salidas como la de los operados Zara Home, American Vintage o New Balance, pero también espera la apertura de Primark, una operación que alargará unos metros la zona prime.

 

Aunque quedan algunas asignaturas pendientes en el plan de renovación de la ciudad. “Queda trabajo por hacer en la periferia”, advierte el arquitecto García de la Torre. “Los servicios están centralizados y en los barrios que surgieron con a la inmigración que absorbió la ciudad en los años sesenta hay una gran concentración de población”, indica.

 

Una herramienta clave para acercar la periferia al centro ha sido el crecimiento del transporte público. “La ciudad cuenta con una red de tranvía, autobuses y metro que conecta la prefiera con el centro de forma efectiva, pero sigue habiendo una falta de espacios públicos y hay que trabajar para dignificar los espacios”, sostiene el arquitecto.

 

García de la Torre sostiene que no hay un gran problema de congestión viaria, pero el ayuntamiento ha impulsado una medida par que los coches puedan circular a una velocidad de 30 kilómetros por hora para reducir la contaminación.

 

 

 

La ciudad, situada entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica, no puede extender más su territorio, lo que se traduce en una falta de oferta en el sector residencial. “Hay muy poca vivienda usada en venta y el suelo tiene un valor muy alto, así que es difícil que se produzca una caída de precios”, argumenta el directivo de Cbre.

 

Además, en la ciudad se están acelerando tendencias que ya han llegado a Madrid y Barcelona como el build-to-rent, el coliving o las residencias para la tercera edad. “Es difícil que las empresas se decanten por este tipo de usos alternativos, ya que el residencial tradicional continúa siendo muy rentable”, sugiere López del Corral.

 

A la ciudad todavía le quedan por realizar obras faraónicas que sumarán añadirán más metros cuadrados al mercado. Se están iniciando los trabajos para rehabilitar la isla de Zorrotzaurre, que prevén que se alarguen los próximos veinte años.

 

 

El proyecto para esta isla de la ría, es parecido al que transformó el resto del paseo fluvial: un plan integral y sostenible que recupera un espacio actualmente degradado para convertirlo en un barrio nuevo, bien conectado, dotado de vivienda accesible, áreas de implantación empresarial no contaminante y zonas de ocio.

 

El master plan de proyecto fue diseñado por la arquitecta Zaha Hadid e incorpora la apertura completa del canal de Deusto. “Se construirá un espacio de usos mixtos como el de la ría y generará otro pequeño núcleo residencial”, apunta el arquitecto.