Oficinas

Las inversiones en oficinas se ralentizan en Barcelona y aceleran en Madrid

El nuevo escenario de financiación más cara ya impacta en el mercado de oficinas. Las negociaciones para la compra de activos se alargan en Barcelona, mientras que en Madrid se aceleran para evitar un septiembre en que se prevén mayores nubarrones.

B. Badrinas

27 jun 2022 - 05:00

Crisis en el real estate: oficinas

 

Los inversores ya se lo piensan dos veces. El nuevo ciclo de tipos de interés al alza que se vislumbra ya está impactando en el mercado de oficinas. El ritmo habitual de cierre de operaciones que se ha mantenido en los últimos años ha saltado por los aires ante un nuevo entorno con una financiación más cara.

 

En Barcelona, algunas operaciones que estaban avanzadas se han ralentizado ante unos inversores que ahora quieren revisar sus números y hacer las cuentas, como mínimo, un par de veces, según explican fuentes del mercado.

 

Así, la venta del edificio de oficinas situado en el número 177 de la Avenida Diagonal, en pleno 22@, se está alargando más de lo previsto. El pasado abril trascendió que Hines, propietario del inmueble de 50.000 metros cuadrados, negociaba con Starwood un traspaso que aún no se ha cerrado. La operación se valora en 120 millones de euros.

 

 

También en Barcelona, aunque en esta ocasión en el Eixample, en el número 72 de la calle Bruc, el family office alemán South Shore Invest ultimaba la venta de un edificio de oficinas de 4.000 metros cuadrados ocupado por Apple. “La operación se cayó en el último momento y han tenido que comenzar de nuevo el proceso”, señalan fuentes del sector.

 

Con unas rentabilidades que se han ajustado de forma considerable en los últimos años (en zonas prime de Madrid y Barcelona se han llegado a situar por debajo del 3,5%), los inversores ahora se muestran más cautelosos a cerrar a niveles agresivos ante el encarecimiento de la financiación y la dificultad de obtener esos yields.

 

“Los activos prime, es decir, bien ubicados y de calidad, seguirán aguantando y se continuarán vendiendo, aunque los inmuebles en áreas secundarias sí que pueden sufrir un mayor impacto”, señala Xavier Güell, director de la oficina de Cbre en Barcelona. El profesional asegura que un alza de cien puntos del tipo de interés del bono español a diez años repercute en un aumento de las yields de algo más de 0,5 puntos en Madrid y Barcelona. “No es inmediato, tarda como mínimo dos trimestres”, explica.

 

 

Para evitar este incremento de la rentabilidad exigida y, por tanto, el descenso en la valoración del inmueble, CaixaBank ha puesto en marcha un proceso acelerado para la venta del número 51 del Paseo de la Castellana, en Madrid. “La consigna es venderlo antes de agosto y evitar en cualquier caso llegar sin cerrar la operación a septiembre, ya que se percibe que entonces aumentarán las dudas de los inversores”, apuntan desde el sector.

 

Grupos como Inmocaixa, JP Morgan o GMP se disputan un inmueble con unas primeras ofertas no vinculantes que superan los 200 millones de euros.

 

“Lo que nos preocupa de verdad es un escenario con una posible recesión en 2023 y una inflación que se mantenga más alta de lo previsto durante más tiempo”, señaló la semana pasada Pere Viñolas, presidente de Colonial, tras la última junta de accionistas de la socimi especializada en oficinas. “Mantenemos nuestra estrategia de apostar por activos consistentes como estrategia a largo plazo”, añadió.