Cerberus Capital Management es una firma privada de inversión basada en Nueva York con oficinas en el conjunto de Estados Unidos, Europa y Asia. Con una cartera de alrededor de 30.000 millones de dólares de activos bajo gestión, la empresa lidera fondos especializados en segmentos como el inmobiliario.
El servicer gestiona una cartera de 30.500 millones de euros y tiene dificultades para pagar su propia deuda. El banco de inversión especializado en reestructuraciones negociará con los acreedores para hacer frente a un vencimiento de bonos por 425 millones.
La entidad catalana ya ha comunicado al fondo la intención de ejercer la opción de venta de sus acciones. Ambos bancos se aliaron con el fondo estadounidense entre 2017 y 2018 a través de las sociedades Promotoria Challanger y Divarain.
Maurice Kelly, responsable de la unidad de gestión de activos, saldrá próximamente de la compañía y Brian Berg, responsable en Europa, asumirá el cargo.
El directivo tenía 56 años y hacía catorce años que se había integrado en la estructura del fondo estadounidense como director de real estate en Europa de la compañía.
La operación de traspaso de la cartera de Anida al fondo estadounidense supondría la segunda mayor compraventa de este tipo tras la protagonizada por Blackstone y Santander en agosto, con 30.000 millones en activos tóxicos heredados de Popular.
Brookfield, el fondo canadiense fundado por William Mackenzie, con una cartera de 201.000 millones de dólares bajo gestión es el primer inversor internacional.
El fondo estadounidense ha recortado sus planes para la promotora, a la que aplicará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará al 80% de la plantilla.
Las carteras adquiridas a Santander y Bbva han generado pérdidas millonarias a los fondos, mientras que LoneStar saca partido a los activos comprados a Caixa Bank.
El fondo estadounidense desembolsará 2.800 millones de euros, lejos de los 4.000 millones pactados en 2017 por las ventas cerradas por la entidad desde entonces.
El fondo estadounidense prevé reforzar su papel en la promoción residencial y podría participar en operaciones corporativas para ampliar su capacidad promotora más allá de Inmoglaciar.
El comprador final no podrá endeudar la compañía por encima de 2,5 veces la ratio de endeudamiento, es decir, la deuda neta entre el resultado bruto de explotación (ebitda).
Tras la entrada en el accionariado la socimi española de la filial del fondo, Promontoria Bravo, se han cancelado los préstamos con garantía hipotecaria existentes y se han firmado dos préstamos con el nuevo máximo accionista sin garantías reales.
De cerrarse, sería la primera gran operación de compra del fondo de capital riesgo británico en España, que ya cuenta con activos bajo gestión por valor de 25.000 millones de euros.
La compra se ha hecho a través de la sociedad Promontoria Bravo. El fondo estadounidense se aseguró la operación en agosto al pactar la adquisición del 92,88% de los títulos.
El fondo de inversión británico Centricus se postula como el principal favorito para comprar el servicer, que gestiona más de 45.000 millones de euros en activos.
Entre los interesados se encuentran también la compañía española Indra y el fondo británico Anacap. No se descarta la aparición de un cuarto candidato, que podría ser el grupo BC.
La compañía ha anunciado el fichaje de Konstantin Sajonia-Coburgo como nuevo presidente. El nuevo directivo fue el máximo responsable de banca de inversión de la entidad británica.
La firma ha presentado una oferta pública de adquisición (opa) por un valor de 14,05 euros por acción. El 75% de la oferta se pagaría en efectivo en el momento en el que se cierre la operación y el 25% restante, al cabo de un año y medio.
La cartera de activos Rex pasará a estar controlada por una filial del fondo estadounidense de la cual la entidad dirigida por Josep Oliu controla el 20% de las acciones.
La nueva compañía se centrará en inmuebles que ofrezcan rentabilidades por encima del 5% o que estén vacíos y tengan un gran potencial de alquiler en mercaos como España o Alemania.
“El proceso de consolidación tiene sentido, sobre todo, entre socimis residenciales, porque los gastos de gestión son muy elevados”, mantiene Susana Rodríguez, de Savills Aguirre Newman.
El Banco Sabadell, propietaria de la promotora inmobiliaria, tenía previsto obtener mil millones de euros por la sociedad, una cifra que ahora se podría situar por debajo de los 900 millones de euros.
El fondo, dueño de Habitat, ha preferido no apostar por la promotora española en un contexto de alerta para estas empresas, especialmente tras el profit warning de Neinor.
La entidad bancaria también espera cerrar las ventas de carteras con esquemas de protección de activos (EPA) a Cerberus y Deutsche Bank por más de 11.000 millones de euros.