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Movimientos en la columna vertebral del retail madrileño: Gran Vía, en plena transformación

Hoy abre sus puertas la macrotienda de Zara en el Edificio España de Madrid, alargando la Gran Vía hacia el norte y dando más peso a la moda en la avenida. Pero este no es el único proyecto que transformará este eje comercial de Madrid.

Isabel Carmona

8 abr 2022 - 04:58

Movimientos en la colum-na vertebral del retail madrileño: Gran Vía, en plena transformación

 

Algo se mueve en el centro de Madrid. De Plaza de España a Alcalá, perpendicular a Fuencarral y con un ojo puesto en la Puerta del Sol, Gran Vía ha sido, desde mediados del siglo pasado, el principal eje comercial de la capital española. En los últimos años, la avenida ha sido destino de grandes proyectos de retail como el flagship store de Primark en 2015 o Wow este mismo año y, hoy, la apertura de la mayor tienda de Zara del mundo, coronando la Plaza de España. Pero la columna vertebral del retail madrileño aún apenas acaba de emprender su transformación.

 

La componen tres tramos. El primero, subiendo desde Plaza de España hasta Callao, concentra la oferta de ocio y restauración de la vía. Aunque existen operadores de moda en este tramo, su presencia se limita a comercios multimarca como Zapshop o un punto de venta de Druni.

 

La mayor concentración del sector se da en el tramo medio de Gran Vía, pasado Callao, donde las fachadas se coronan de grandes nombres de la moda como Nike, Zara (frente a frente con su hermana Oysho) y, por supuesto, la tienda insignia de la cadena irlandesa low cost Primark, colindante a H&M y Mango. En el número 37 de la avenida, se instalará el próximo otoño otro peso pesado de la moda: Uniqlo, propiedad de Fast Retailing, que tomará el relevo de H&M y abrirá allí su mayor punto de venta en el país.

 

La entrada de Zara en el histórico Edificio España rompe este esquema, alargando la presencia de la moda (y la propia Gran Vía) en dirección norte, hasta rozar la calle Picasso, un tramo que, hasta ahora, estaba conquistado por restauración y pequeños comercios.

 

 

Inditex anunció la apertura de la macrotienda de su cadena estrella en el número 84 de Gran Vía el pasado junio, cuando firmó el alquiler y una inversión de 18,2 millones de euros. Zara no está solo: junto a él, abre una tienda de Stradivarius de 1.200 metros cuadrados y en su interior se encuentra un Zara Home.

 

Se trata del mayor punto de venta de Zara del mundo, con una extensión de 7.700 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y supervisando la nueva Plaza de España, que se estrenó el pasado noviembre, cinco años después de que se pusiese en marcha el proyecto de su renovación bajo el gobierno de la, por aquel entonces, alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

 

La apertura de Inditex tiene el potencial de convertir el tramo norte de Gran Vía en un nuevo nido de grandes nombres de la moda, aunque aún no se ha manifestado ninguno además del grupo gallego. De momento, el número uno de la distribución de moda mantendrá el monopolio de la moda en esta zona.

 

 

Mientras, el sector se entretiene en otro tramo de Gran Vía. Siguiendo el recorrido de la avenida, subiendo hasta dejar atrás Callao, la moda se va diluyendo y da paso a cadenas de restauración como Pans&Company y otros operadores ajenos al sector como Telefónica. Aunque, antes de cruzarse con Montera y Fuencarral, resisten algunas firmas de moda como Calzedonia, Salsa Jeans, Stradivarius y Bershka, más adelante el sector prácticamente desaparece en manos de la hostelería de lujo, a excepción de la histórica joyería Grassy.

 

Este es el tramo de Gran Vía a conquistar para la moda, y las primeras banderas ya han sido clavadas. A mediados de marzo, en el que un día fue el Hotel Roma, abrió sus puertas Wow, un proyecto impulsado por el expresidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, y que aglutina la oferta de marcas como Lacoste, Moisés Nieto y On Running, entre muchas otras. El centro, que se distribuye en cinco plantas y cuenta con una superficie de 5.000 metros cuadrados, se caracteriza por la rotación de las firmas ofertadas, que se renuevan regularmente con pure players, marcas nicho y un porcentaje menor de otras ya posicionadas.

 

Este área está en pleno proceso de elevar su posicionamiento con nuevos retailers y tiene la intención de atraer a un cliente joven, de poder adquisitivo medio-alto que no encuentra su sitio en Serrano, pero tampoco en Fuencarral. En este tramo, tiene también presencia Loewe, con un punto de venta actualmente bajo renovaciones.

 

 

De esta transformación será partícipe la rehabilitación del Edificio Metrópolis, aprobada en febrero por la Junta de Gobierno a propuesta del Área de Desarrollo Urbano. Una vez finalizada la renovación, el edificio servirá de hotel y de gimnasio, según el plan, y servirá para revitalizar este tramo de Gran Vía.

 

Otro gran eje del turismo cercano a la avenida madrileña está atravesando una metamorfosis: el edificio coronado por Fnac, situado en la plaza de Callao y recorriendo la calle Preciados. El plan de transformación del edificio se estableció antes del estallido de la pandemia, pero se pospuso a entre 2023 y 2024. Los planes de Merlin, propietario del establecimiento, pasan por convertirlo en un gran centro comercial de ocio y restauración.

 

Paralela a Preciados, la calle Montera no se queda atrás. Aunque en los últimos años ha perdido brillo hasta convertirse en un mero pasadizo a la Puerta del Sol y se ha visto inundada de prostitución y otras actividades ilegales, fuentes del sector inmobiliario prometen que Montera será, en los próximos años, “una continuación de Fuencarral”.

 

Esta transformación llegará con la instalación de un hotel de lujo que ocupará dos inmuebles contiguos, uno de ellos el antiguo cine Acteón, un proyecto que viene de la mano de la familia mexicana Díaz Estrada, también propietaria del flagship de Apple en la Puerta del Sol. Además, abrirán en los próximos años dos macrotiendas de grandes operadores en la calle, revitalizando el comercio en Montera.