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Árima eleva un 19% sus ingresos en 2022, pero acusa la menor revalorización de activos

La inmobiliaria ha anotado récord de arrendamientos, con nuevos contratos firmados por 16.197 metros cuadrados. A lo largo de 2023, Árima prevé la finalización del proyecto Cadenza, con más de 14.500 metros cuadrados.

EjePrime

27 feb 2023 - 10:19

Árima anota un 19% más de ingresos en 2022, aunque acusa la menor revalorización de activos

 

 

Árima Real Estate eleva la facturación por mayores ventas en 2022, pero el resultado se resiente de la menor revalorización de activos. La inmobiliaria especializada en el segmento de oficinas anotó 6,2 millones de euros de ingresos en 2022, un 19,2% más que en el ejercicio anterior. Sin embargo, la menor revalorización de activos (15,6 millones de euros menos que en el pasado ejercicio), han determinado un beneficio neto de 10,5 millones de euros, un 60% menos que en 2021, según ha comunicado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (Cnmv).

 

La mejora en la cifra de negocios durante 2022, consecuencia directa de una mayor ocupación de oficinas y el dinamismo en los nuevos contratos, ha permitido que Árima mejore su ebitda, que aunque se mantiene en negativo, reduce un 48,6% sus pérdidas respecto un año antes, cerrando con un saldo negativo de 552.000 euros. En el mismo sentido, el beneficio recurrente de la compañía se ha situado en dos millones de euros negativos, mejorando en un 13% la cifra del año anterior.

 

El gran impacto en el resultado neto de Árima en 2022 ha sido la menor revalorización de su cartera de activos. En 2021 la inmobiliaria anotó 28,6 millones de euros en la partida de variación del valor razonable de los activos, frente a los 13 millones de euros del pasado año. La diferencia de 15,6 millones de euros ha terminado lastrando el resultado neto, que se desploma respecto el ejercicio anterior.

 

A 31 de diciembre de 2022, la cartera de Árima estaba valorada en 379,7 millones de euros, repartidos en nueve activos en Madrid, de los cuales seis activos están en explotación (60.020 metros cuadrados) y tres se encuentran en proceso de reforma (39.907 metros cuadrados). Aunque el grueso del negocio patrimonialista de la compañía se centra en el alquiler de oficinas, la empresa también mantiene en su perímetro una nave logística de 25.694 metros cuadrados en Guadalix (Madrid).

 

 

 

 

Respecto a su posición financiera, Árima sumaba a cierre de año una deuda neta 48,6 millones de euros, lo que supone una ratio de apalancamiento del 12,8% de LTV (Loan to Value) neto. El 81,3% de la deuda corresponde a créditos que vencerán de 2026 en adelante. La socimi cerró las cuentas con más de 90 millones de euros de liquidez.

 

Árima destaca en los resultados el buen ritmo en la contratación durante el último año, que cerró con récord de arrendamientos, con nuevos contratos firmados por un total de 16.197 metros cuadrados de oficinas, tanto dentro como de fuera del CBD (Central Business District) madrileño. La compañía ha informado del incremento del 156% en la renta media de los activos reformados y del 16% en los activos en explotación, lo que supone un incremento de la renta media ponderada del 63%.

 

La estrategia de la socimi, que se basa reposicionamiento de activos de oficinas en el mercado de Madrid, ha seguido avanzando con los primeros proyectos de reforma (los edificios Habana y María de Molina, ambos en Madrid). La compañía ha cerrado el ejercicio con un incremento del 10% de ocupación y unos ingresos por renta anualizados de 9,6 millones de euros, un 80% superiores al periodo anterior. A lo largo de 2023, Árima prevé la finalización del proyecto Cadenza, con más de 14.500 metros cuadrados de superficie bruta alquilable.