El esfuerzo en Madrid y Barcelona para la compra de vivienda supera el 50% de la renta
Los datos publicados por Tinsa señalan que en Madrid un hogar medio debe destinar el 56% de su renta disponible, mientras que en Barcelona. el 53%. En ambos casos, nivel calificado ‘crítico’ al superar el nivel razonable del 35%.
22 ene 2026 - 13:51
En los 16 municipios más relevantes del área metropolitana de Madrid (excluyendo la capital), las variaciones trimestrales en el precio de la vivienda oscilaron en el cuarto trimestre de 2025 entre el 2,7% y el 10,7%, y las interanuales, entre el 9,7% y el 22,6% (entre 6,6% y 19,2% descontando la inflación. Tal y como se desprende de los datos del servicio de estudios de Tinsa by Accumin, la totalidad de los municipios estudiados registra una aceleración de los precios residenciales en el último trimestre del año. Torrejón de Ardoz presenta el aumento más intenso (22,6 %) y es el único municipio que supera el crecimiento interanual de la capital donde los precios se incrementaron el 20,9%.
El acceso a la vivienda en la provincia de Madrid se sitúa en el 43% de la renta disponible del hogar medio, superior al nivel de 35% considerado como razonable. El esfuerzo en la capital se situó en el 56% de la renta disponible del hogar medio, nivel considerado crítico. En el área metropolitana superan el nivel “razonable” (tasa del 35%) cuatro municipios situados en el sur y este. Se trata de Alcorcón (38%), Leganés (37%), Móstoles (36%) y Coslada (36%).
Por lo que respecta a Barcelona, en los 27 municipios del área metropolitana analizados por Tinsa, las variaciones trimestrales oscilan entre 0,7% y el 7,0%, y las interanuales, entre 2,8 % y el 12,1 %. Descontando el efecto de la inflación, el rango de variación interanual es de 0% a 9%. De estos municipios, 8 sostienen el ritmo de crecimiento de los precios mientras que 19 lo intensifican. Santa Coloma de Gramenet (12,1%), Manresa (11,2%) y Viladecans (10,3%) presentan en el cuarto trimestre las mayores variaciones interanuales.
El precio de la vivienda nueva y usada se incrementa un 1,6% en diciembre frente al mes anterior con lo que su variación interanual alcanza el 13,9%
El acceso a la vivienda en la provincia de Barcelona se sitúa en 36% de la renta disponible del hogar medio, cercano al nivel de 35% considerado razonable. La capital, sin embargo, se sitúa en un nivel de esfuerzo crítico del 53%. Los municipios del área metropolitana que registran niveles superiores al nivel de esfuerzo razonable se sitúan en zonas colindantes con la capital. Se trata de Hospitalet de Llobregat (41%), Sant Adrià de Besòs (39%), Cornellà de Llobregat (38%), Santa Coloma de Gramenet (37%) y Badalona (36%).
Según los datos publicados hace unos días por esta tasador, el precio de la vivienda nueva y usada se incrementó un 1,6% en diciembre frente al mes anterior con lo que su variación interanual alcanzó el 13,9%, con ‘Islas’ (16,8%), ‘Áreas metropolitanas’ (15,2%) y ‘Capitales y grandes ciudades’ (14,6%) como los grupos con mayores aumentos en el último año. El crecimiento de los precios de la vivienda es 10,7 puntos superior a la tasa de inflación de diciembre. Con el dato definitivo de diciembre, la variación interanual del cuarto trimestre de 2025 se sitúa en 13,3%, dos décimas más que el 13,1% provisional publicado en el informe IMIE Mercados Locales el pasado 29 de diciembre.
“En 2025 el precio residencial medio ha acelerado su crecimiento por encima de la inflación de forma intensa en todas las zonas. Destaca la rápida escalada durante el año en las capitales y grandes ciudades y en las áreas metropolitanas, consecuencia de la concentración de la demanda en torno a los polos de empleo en un entorno de escasez de oferta de vivienda”, señalaba Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
En términos nominales (sin descontar la inflación), el valor medio de la vivienda en España se ha revalorizado un 67,1% desde los mínimos registrados en 2015 tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y se mantiene un 1,7% por debajo de los máximos de 2007. Descontando el efecto de la inflación en este periodo, la vivienda se encuentra un 32% por debajo de los máximos alcanzados durante el boom.