Opinión

Espacios que impulsan el éxito: la oficina como catalizador de la transformación empresarial

Espacios que impulsan el éxito: la oficina como catalizador de la transformación empresarial

Paula Albaladejo

13 ene 2026

El entorno laboral atraviesa una transformación sin precedentes, impulsada por la evolución tecnológica (con la inteligencia artificial liderando el cambio), las nuevas demandas de los trabajadores y una mayor conciencia sobre sostenibilidad y bienestar. En este contexto, los espacios de trabajo han evolucionado, de ser un simple coste operativo a convertirse en palancas estratégicas fundamentales para el éxito empresarial.

 

Según el estudio ‘Workforce Preference Barometer 2025’, que analiza las preferencias laborales de más de 22.000 trabajadores globalmente, España muestra una aceptación del 71% hacia las políticas de trabajo híbrido, en línea con la media global. Sin embargo, existe una brecha significativa: mientras el cumplimiento real de estas políticas alcanza el 81% a nivel global, en España se sitúa en el 68%, evidenciando una desconexión entre expectativas y realidad.

 

Los datos revelan una transformación fundamental en las prioridades laborales. Para los trabajadores españoles, el equilibrio vida-trabajo (65%) supera incluso al salario (56%) como factor de atracción laboral. Esta evolución redefine completamente el rol de la oficina: ya no es suficiente ofrecer un espacio físico, sino crear un entorno que contribuya activamente a este equilibrio.

 

 

 

 

Además, según la encuesta ‘Future of Work 2024’, que recopila las opiniones de más de 2.300 líderes empresariales del sector inmobiliario, las empresas más exitosas del futuro serán aquellas que realicen inversiones estratégicas en el rediseño de sus espacios de trabajo. Los datos son reveladores: el 64% de los líderes empresariales espera crecimiento del personal para 2030, y el 54% prevé espacios de trabajo más grandes, mientras que el 60% planea invertir más en diseño y equipamiento en los próximos cinco años.

 

La consolidación del trabajo híbrido ha generado una paradoja interesante. Mientras el 85% de los empleados considera que la oficina mejora su productividad, el 56% se siente más productivo trabajando desde casa. Esta aparente contradicción señala una realidad: muchas oficinas actuales no están optimizadas para las necesidades del trabajo moderno. Los factores que más impactan en la productividad en la oficina incluyen la calidad de la iluminación, las herramientas de IT, la acústica y los espacios para trabajo individual concentrado. Sin embargo, precisamente en estos aspectos es donde muchos espacios actuales presentan carencias significativas.

 

Uno de los hallazgos más reveladores es que la función social de la oficina se ha convertido en el principal motor del retorno presencial. El 76% de los empleados acude a la oficina principalmente para la socialización, seguido por las reuniones internas (53%) y las sesiones de brainstorming colaborativo (46%).

 

Esta tendencia refuerza la necesidad de un diseño holístico que vaya más allá de los espacios de trabajo tradicionales. Las oficinas deben convertirse en centros de colaboración, innovación y construcción de cultura corporativa. Según nuestros datos, el 76% de los líderes empresariales considera que la vuelta a la oficina debe apoyar principalmente la socialización.

 

 

 

 

La integración tecnológica está transformando no solo cómo trabajamos, sino también cómo diseñamos los espacios. La IA promete aumentar la productividad liberando a las personas de tareas rutinarias para centrarse en actividades de mayor valor añadido, especialmente aquellas que requieren colaboración y creatividad humana.

 

Este cambio hace que las capacidades colaborativas de la oficina sean aún más críticas. Los espacios deben estar tecnológicamente habilitados para soportar tanto el trabajo individual de alta concentración como la colaboración fluida entre equipos híbridos.

 

La sostenibilidad ha dejado de ser una diferenciación para convertirse en un requisito fundamental. El 72% de las organizaciones ocupará espacios con certificación sostenible, y el 68% aumentará el gasto en sostenibilidad. En España, esto se traduce en una necesidad de inversión estimada de 13.500 millones de euros para actualizar el stock de oficinas obsoleto.

 

Además, los espacios sostenibles son especialmente atractivos para las nuevas generaciones, que consideran el impacto ambiental al tomar decisiones laborales clave. El 75% de los líderes de CRE en Europa están dispuestos a pagar un premium por espacios con credenciales sostenibles.

 

Conclusión: El futuro es ahora

Los datos demuestran que estamos ante un punto de inflexión. Las oficinas han evolucionado de ser espacios de trabajo a convertirse en activos estratégicos que impactan directamente en la competitividad empresarial. La ecuación es clara: diseño inteligente y tecnología, junto con sostenibilidad y propósito social, generan una ventaja competitiva sostenible.

 

Las empresas que reconozcan esta realidad e inviertan en espacios flexibles, tecnológicamente avanzados, centrados en el bienestar y alineados con estándares de sostenibilidad no solo estarán mejor posicionadas para atraer y retener talento, sino que también crearán activos inmobiliarios más resilientes y valiosos.

 

Creemos que el futuro del trabajo no se trata solo de dónde trabajamos, sino de cómo los espacios pueden potenciar nuestro máximo rendimiento. La transformación ha comenzado, y las empresas que la lideren serán las que definan el éxito empresarial de la próxima década.

Paula Albaladejo

Paula Albaladejo

Es directora de project & development services & Tétris Clúster sur de Europa en JLL. Licenciada en arquitectura por Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, cuenta con experiencia en consultoría estratégica y gestión de proyectos, y ha trabajado en entidades internacionales como la ONU y el Banco Europeo de Inversión (BEI). Es especialista en entender diversas problemáticas y mantener visión global de proyecto.