El empleo en ‘real estate’ supera los 2,1 millones en 2025, casi 400.000 menos que en el boom
El real estate gana músculo en la economía nacional y al cierre de 2025 alcanza los 2,109 millones de empleos activos, con la construcción especializada superando a la de edificios y los relacionados con alquiler, a la baja.
13 ene 2026 - 05:00
El sector inmobiliario español ofrece una dualidad que tiene efectos contrapuestos. Mientras que, por un lado, avanza en su transformación para dejar atrás el modelo tradicional e impulsar la construcción industrializada; por otro lado, debe dar respuesta al segmento de la vivienda que pasa por momentos complicados para conseguir una oferta que satisfaga a la creciente demanda y de paso, conseguir detener la espiral alcista de precios, derivada de este desajuste del mercado.
Sin embargo, esta situación no está siendo una excusa para que el real estate no vaya ganando músculo junto al buen momento de actividad que vive la economía española en general y que se ha reflejado en la evolución del empleo. Al cierre de 2025 el total de afiliados en este sector, que representa algo más de 5% del PIB español, ha alcanzado un total de 2,109 millones de trabajadores activos, según los datos de la Seguridad Social, lo que supone un incremento del 3,6% frente a los 2,03 millones de afiliados registrados al cierre de 2024, lo que supone 73.611 afiliados nuevos. Pese a esta buena evolución, la factura que dejó la crisis inmobiliaria aún sigue presente en el sector que llegó a tener hasta 2,5 millones de cotizantes antes de la explosión de la burbuja.
La actualización llevada a cabo en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (Cnae 2025) sustituyendo a la Cnae 2009 está resultando decisiva para analizar la actividad conjunta de este sector, ya que mediante siete clasificaciones sectoriales se puede tener una mejor visión de cada una de sus actividades y su fuerza laboral.
La actividad de construcción especializada cuenta al cierre de 2025 con 838.238 afiliados, una cifra que crece y que supone un incremento del 3,58% frente al cierre de 2024
Los datos a los que ha tenido acceso EjePrime ponen de relieve cómo la mayor fuerza laboral recae actualmente en las actividades de construcción especializada, donde se encuentra integrada buena parte de la construcción industrializada, sin duda la actividad que a lo largo de los próximos meses y años va a ir consolidado su peso dentro del sector. Ya cuenta al cierre de 2025 con 838.238 afiliados, una cifra que crece y que supone un incremento del 3,58% frente al cierre de 2024 que registraba 809.259 trabajadores registrados en esta actividad, lo que supone 28.979 trabajadores nuevos.
Con el propósito de impulsar la construcción industrializada el Ejecutivo aprobó un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), dotado con 1.300 millones de euros en 10 años. El objetivo no sería otro que construir una media de 15.000 viviendas industrializadas al año, para llegar a las 20.000 anuales en una década.

Precisamente el pasado jueves se conoció que el Grupo Avintia firmó un acuerdo con la Junta de Castilla y León para impulsar La Ciudad de la Industrialización de esta compañía en el polígono de Vicolozano en Ávila, que supondrá una inversión inicial de 45 millones de euros y la creación de 300 empleos en la provincia, constituyendo la primera ciudad de la industrialización para la fabricación de viviendas. De este complejo, saldrán anualmente más de 5.000 viviendas industrializadas.
En segundo lugar, con mayor fuerza laboral se sitúa la construcción de edificios, que ha pasado de 520.101 afiliados al cierre de 2024 a los 540.653 al final de 2025 tras captar 20.552 afiliados nuevos, lo que representa un aumento del 3,95%. Con estas cifras el total de afiliados de la actividad puramente constructora alcanza la suma 1,38 millones de activos, el 65,36% del total del real estate.
La segunda mayor fuerza laboral es la construcción de edificios, que ha pasado de 520.101 afiliados al cierre de 2024 a los 540.653 al final de 2025 tras captar 20.552 afiliados nuevos
Pero dentro de este sector no todo es actividad constructora. Los datos de Seguridad Social ponen de relieve la importancia que tienen los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería que han pasado en el último año de contar con una fuerza laboral de 321.401 cotizantes a 333.753, lo que representa un incremento del 3,84% interanual. Un dato que supera los más de 240.000 afiliados previos a la crisis inmobiliaria.
La actividad que ha reducido paulatinamente su peso a lo largo de los últimos años en el conjunto del sector es la de ingeniería civil. La explicación reside en el menor volumen de obra pública, especialmente en infraestructuras, que ha provocado que el número de afiliados, pese a crecer en el último año en 2.262 empleados y fijarse hasta ahora en 64.141 afiliados, sea prácticamente la mitad de los 135.024 afiliados de esta rama en 2009, cuando gran parte de la inversión del Estado iba dirigida hacia obra pública.
La caída que se está produciendo en el mercado de alquiler donde existe una importante restricción de la oferta ante el temor por parte de los propietarios de que su inquilino deje de pagar la renta ante una falta de seguridad jurídica y una excesiva regulación, según señalan los expertos, está teniendo su reflejo en el mercado laboral. En el último año los afiliados de esta actividad de alquiler han pasado de 93.168 cotizantes al cierre de 2024 a los 94.273 del cierre de año, lo que supone un leve incremento del 1,2%. Son cifras que contrastan con el tirón del alquiler antes de la crisis inmobiliaria que contaba con más de 254.000 activos o los 160.672 nada más finalizar la pandemia, según ponen de relieve los datos de afiliación de la Seguridad Social.
Por el contrario, y como corresponde a un momento de fuerte empuje de la compraventa de viviendas en España, tanto procedentes de la finalización de nuevas promociones como de segunda mano, las actividades inmobiliarias aguantan perfectamente el tirón y experimentan importantes incrementos de su actividad y consecuentemente de empleados.
La excepción que rompe la regla a la masculinidad del sector, son las actividades inmobiliarias, donde la mujer se lleva la mejor parte con 97.982 afiliadas superando la presencia de los hombres que cuentan con 80.190 afiliados
Mientras que al cierre de 2024 las personas afiliadas en esta actividad alcanzaban las 168.963, al final de diciembre pasado ya eran 178.172, lo que supone un incremento del 5,45%, el mayor crecimento de las distintas actividades. El protagonismo que han ido ganando estas actividades a lo largo de los últimos años se pone de relieve cuando antes de la crisis sus afiliados totalizaban una cifra inferior a las 100.000 personas o las 160.672 una vez finalizada la pandemia. Otro efecto que se está produciendo es el creciente número de inmobiliarias que se han venido registrando durante 2025 ante el importante incremento de las ventas y una realidad patente en el mercado como es que todo lo que se anuncia, se vende.
El sector de actividad que da un ligero paso atrás frente al año pasado es el de la industria de la madera y del corcho para construcción. Tras cerrar 2024 en 61.193 trabajadores, se ha reducido en 848 afiliados en el conjunto de 2025 hasta registrar un total de 60.345 cotizantes a la Seguridad Social.
El calificativo con el que se define habitualmente al real estate de ser un sector excesivamente ‘masculinizado’ tiene todo el sentido del mundo cuando se aprecian los dígitos totales del mismo. Con un total de 2,109 millones de cotizantes, 1,686 millones de afiliados son hombres y 423.138 mujeres.
Sin embargo, la excepción que rompe la regla son las actividades inmobiliarias, donde la mujer se lleva la mejor parte. Con 97.982 afiliadas supera la presencia de los hombres en esta actividad, que cuentan con 80.190 afiliados hasta totalizar 178.172 trabajadores, tendencia que se refuerza respecto al cierre de 2024 cuando las afiliadas eran 93.364 y los afiliados 75.599 hasta totalizar 168.963 afiliados.