Expertos del sector predicen cómo será 2026 para el inmobiliario español
Tras un año récord, principales referentes del real estate desvelan en EjePrime sus previsiones para 2026, un ejercicio que vendrá marcado por el mantenimiento de tendencias y la irrupción de nuevas y desafíos que afrontar.
7 ene 2026 - 05:00
Después de un año donde el real estate brilló por su inmensa actividad impulsada por factores claves como el tirón hotelero, el déficit de vivienda, y la recuperación de las oficinas, los principales referentes del sector dan traslado a EjePrime de sus previsiones de cara a 2026. Un ejercicio donde, según los expertos, se mantendrá el volumen inversor e, incluso superándose los 17.000 millones de euros alcanzados en 2025 (el tercer mejor ejercicio de los registros), manteniéndose el boom vivido en los últimos años en vivienda, pero también en los nuevos conceptos, ya totalmente consolidados, de residencial como las residencias de estudiantes. Un año también donde nacerán nuevas tendencias y donde las propuestas de colaboración con las Administraciones Públicas emergen como claves para el devenir del sector y de la propia sociedad española.
Carolina Roca, presidenta de Asprima (Asociación Promotores Inmobiliarios de Madrid):
“De cara a 2026, el sector inmobiliario afronta un escenario de crecimiento moderado, sostenido por una demanda fuerte y una oferta claramente insuficiente, especialmente en vivienda nueva. La normalización de los tipos de interés y el foco en sostenibilidad, rehabilitación y vivienda en alquiler profesional marcarán la actividad, mientras que la regulación y la falta de suelo seguirán siendo los principales retos”.
Anna Romero, living operations manager en Hines para Iberia:
“De cara a 2026, el mercado de Pbsa seguirá orientándose hacia proyectos más eficientes, sostenibles y con mayor capacidad de generar comunidad y experiencias diferenciadas. La demanda se mantendrá sólida, impulsada por la movilidad universitaria y la creciente internacionalización del estudiante, lo que reforzará la importancia de operadores especializados capaces de ofrecer experiencias completas y diferenciadas. En este escenario, el Pbsa se consolida como una pieza estratégica del ecosistema living y palanca para aliviar el déficit de alojamiento en las ciudades universitarias. Operadores como Aparto, está posicionado para liderar la nueva generación de residencias: que integran calidad de producto, servicios de alto valor y una clara vocación comunitaria”.
Juan José Brugera, presidente de Colonial SFL:
“De cara a 2026, todo apunta a que el mercado de oficinas prime mantendrá una senda positiva, con una demanda sólida que seguirá favoreciendo a los activos mejor ubicados y más sostenibles, y se acentuará el efecto polarización entre activos prime y el resto”.
Susana Rodríguez, chief commercial officer y directora ejecutiva de living en Savills:
“El reto consiste en hacer entender a los responsables políticos que cualquier solución al problema de la vivienda será insuficiente si no se aborda el origen del desequilibrio: la escasa oferta que somos capaces de incorporar al mercado. Las medidas básicas deberían centrarse en generar nuevo suelo y en incentivar a aquellos que son capaces de producir/incrementar oferta”.
Carmen Panadero, presidenta de Wires (Women in Real Estate Spain):
“Desde la perspectiva del mercado de inversión, 2026 se perfila como un ejercicio claramente activo, en línea con la senda de crecimiento ya observada en 2025, impulsado por un incremento significativo del capital institucional y seminstitucional. Este capital prioriza siempre inversiones respaldadas por fundamentales sólidos de mercado. En este contexto, los segmentos con demanda estructural, como el residencial en alquiler, el hotelero y el mercado de alojamiento en sentido amplio, continuarán ganando peso, al tiempo que se producirá una recuperación gradual de mercados que habían quedado más rezagados en ciclos anteriores, como el de oficinas, especialmente en ubicaciones y activos de mayor calidad.
El volumen de transacciones tenderá a aumentar a medida que se consolide la convergencia entre expectativas de compradores y vendedores, cobrando especial protagonismo las estrategias core-plus y value-add ligero. En cuanto a tipologías, el mayor atractivo seguirá concentrándose en el residencial en alquiler y el living alternativo. El segmento hotelero continuará captando capital de forma selectiva en activos bien posicionados y con operadores sólidos. Por su parte, las oficinas mantendrán una clara polarización hacia activos prime, eficientes y flexibles”.
Francisco Pérez, consejero delegado de Culmia:
“En 2026 prevemos un mercado inmobiliario dinámico: la demanda seguirá fuerte y las ventas al alza, aunque condicionadas por la escasez de oferta. Los precios continuarán hacia arriba, pero de forma más moderada, y ganarán peso las alianzas y la colaboración público-privada para impulsar vivienda asequible y ampliar el parque.”
Miriam Goicoechea, head de research en Iberia de Cbre:
“Tras un 2025 marcado por un fuerte dinamismo inversor y operaciones corporativas de gran volumen, en 2026 esperamos que esta tendencia continúe, aunque en un entorno más selectivo y con cierta cautela ante la volatilidad global y el coste del capital. España seguirá siendo un mercado atractivo, respaldado por un crecimiento económico superior a la media europea y por la fortaleza de segmentos estratégicos, aunque con una oferta limitada. El protagonismo estará en activos que combinen calidad, sostenibilidad y digitalización, junto a sectores impulsados por megatendencias globales: desde el living en todos sus formatos habitacionales hasta data centers y otros segmentos de gran potencial como healthcare, life sciences o agribusiness. La tecnología y la inteligencia artificial serán palancas decisivas para optimizar la eficiencia y diferenciar activos”.
Antonio de la Fuente, managing director living Colliers:
“En 2025 se alcanzaron niveles récord de inversión en el sector residencial, aunque consideramos difícil que estos datos excepcionales se mantengan durante 2026. No obstante, prevemos una evolución muy positiva, con un volumen de inversión que superará al de 2024”.
Ricardo Martí-Fluxá, director de negocio y desarrollo corporativo de Gesvalt:
“En 2026 se prevé que el mercado mantenga la senda de estabilidad moderada de este año, pero aún tensionado por la escasez de oferta, y con cierta actividad sostenida y crecimientos moderados. La inversión residencial seguirá firme, con capital extranjero protagonizando operaciones en ubicaciones core y en segmentos living. Los proyectos residenciales y la rehabilitación con criterios de eficiencia energética como estándar serán claves para proteger valor y facilitar financiación. Ganarán tracción los activos alternativos como el coliving, mientras la agilidad para proporcionar suelo y licencias así como la seguridad jurídica serán imprescindibles para ampliar la oferta actualmente escasa”.
Eduard Mendiluce, consejero delegado de Aliseda/Anticipa:
“De cara a 2026, prevemos que se mantenga este nivel de actividad tanto en número de transacciones como en incrementos de precios, debido a la persistente falta de oferta en el mercado. En este sentido, resulta imprescindible incrementar el parque de vivienda asequible movilizando vivienda existente y agilizando la tramitación urbanística, junto con planes de colaboración público-privados de alquiler asequible que garanticen la máxima certeza de flujos para el capital institucional a largo plazo. Asimismo, esperamos que en 2026 se apueste de forma decida por la rehabilitación de edificios mejorando el valor de los Certificados de Ahorro Energético (CAEs)”.
Noelia Rosón, directora de operaciones de Testa Homes:
“Se observan tres grandes tendencias. En primer lugar, una fuerte polarización del mercado: la vivienda bien ubicada, eficiente y con una gestión profesional mantiene muy bien su valor y su demanda, mientras que el producto menos eficiente o peor adaptado a las nuevas necesidades pierde atractivo. En segundo lugar, una creciente profesionalización del mercado del alquiler, tanto en la gestión como en los servicios, impulsada por nuevos perfiles de inquilinos y por operadores especializados que elevan el estándar del sector. Y, en tercer lugar, un cambio claro hacia un enfoque de vivienda como servicio, donde la experiencia del usuario gana peso frente al mero activo físico”.
Oriol Barrachina, consejero delegado de Cushman & Wakefield:
“Con vistas a 2026, las previsiones apuntan a que el volumen de inversión inmobiliaria podría superar el registrado en 2025, consolidando una senda de crecimiento sostenido apoyada en el aumento de la liquidez disponible y en la progresiva activación del capital internacional ya levantado, con un interés creciente por el mercado español. La fortaleza relativa de la economía española frente a otros países europeos, el atractivo de los activos vinculados al turismo y el crecimiento estructural de la demanda en las distintas tipologías de activos actuarán como principales palancas de la actividad. En este contexto, el ciclo actual seguirá ofreciendo oportunidades para todos los perfiles de inversor, si bien se prevé un mayor protagonismo del capital core, especialmente en sectores como el logístico y las oficinas, que ya muestran señales claras de recuperación desde la segunda mitad de 2025. De forma paralela, el flex living se consolidará en 2026 como uno de los activos con mayor proyección, impulsado por la transformación de las formas de habitar, la movilidad laboral y una demanda creciente de flexibilidad, favoreciendo el desarrollo de modelos híbridos entre coliving, serviced apartments y alquiler tradicional”.
Alfonso Brunet, consejero delegado de Castellana Properties:
“En 2025, la inversión inmobiliaria en España creció cerca de un 30 %, según datos de ACI y, en paralelo, el retail inmobiliario ha seguido registrando un crecimiento continuado de afluencias y ventas en centros comerciales, de acuerdo con Apresco. Este interés inversor y sólido desempeño operativo refuerza el atractivo de los activos dominantes y está impulsando tanto estrategias core como de creación de valor. Como consecuencia, de cara a 2026 prevemos un mercado inversor activo y en línea con los crecimientos de 2025. No obstante, el capital será más selectivo y se concentrará en activos prime capaces de generar valor mediante reposicionamiento, sostenibilidad y mix de usos, especialmente en ubicaciones con demanda demostrada”.
Rafael Paredes, head of living & alternatives en BNP Paribas Real Estate:
“El principal desafío será cubrir la creciente demanda insatisfecha de vivienda en alquiler. Este objetivo se complica porque: los procesos de urbanismo y concesión de suelo son lentos, lo que retrasa la puesta en marcha de nuevos proyectos. El suelo disponible en las ciudades con mayor presión de demanda es escaso, limitando la expansión de la oferta de alquiler. Superar estas barreras requerirá una mayor coordinación entre administraciones públicas, promotores y fondos de inversión, así como la búsqueda de soluciones innovadoras”.
Juan Antonio Gutiérrez, CEO de Mazabi Gestión de Patrimonios
“Durante 2025, el mercado inmobiliario ha recogido el aumento de los precios y de los costes de construcción desde la salida de la pandemia. Algunas tipologías de activos han aprovechado las modas del mercado teniendo un performance muy interesante en este periodo. La clave para 2026 es, por un lado, hacer liquidez con activos con el recorrido ya consumido y, por otro lado, aprovechar oportunidades que permitan cumplir los objetivos de rentabilidad mínimos de este tipo de inversiones íliquidas o alternativas.
Estos momentos son para profesionales consolidados, tipo promotores o desarrolladores de producto inmobiliario, y para rentistas a largo plazo, pero no para inversores particulares que pueden sufrir pérdidas e iliquidez a largo plazo”.
Ignacio Moreno, consejero delegado de Aurora Homes:
“2026 apunta a una continuidad en la tendencia alcista en precios, aunque con una moderación respecto al crecimiento registrado en 2025. La tensión entre oferta insuficiente y una demanda estructural sólida seguirá presionando los precios. Un entorno macroeconómico más predecible y la estabilización de los costes constructivos, sujeta ahora a las nuevas exigencias que parecen llegar de los códigos técnicos, podrían contribuir a acotar esa subida, pero todo apunta a que el desequilibrio entre oferta y demanda seguirá condicionando el comportamiento de los precios.
De mantenerse las actuales condiciones del mercado y salvo que se activen medidas decididas para dinamizar suelo finalista y acortar plazos administrativos, es previsible que los precios continúen al alza también en 2027, aunque de forma más contenida. Una variable crítica será el precio del suelo, que representa el primer eslabón de la cadena de valor y condiciona directamente la viabilidad de la promoción”.
Antonio Mañas, consejero delegado de wecity
“En 2026, las plataformas de financiación alternativa enfrentarán retos centrados en la profesionalización, la gestión transparente del riesgo y la diferenciación del servicio en un mercado cada vez más competitivo. Se estima que el proceso de consolidación del mercado alternativo en España tardará aún entre 3 y 4 años. El reto de 2026 para la financiación alternativa será demostrar la solidez operativa y la transparencia necesaria para captar capital institucional y retail, transformando el mercado en una infraestructura financiera madura”.
Ernesto Ferrer-Bonsoms, director de desarrollo de negocio de Solvia:
“Para 2026, la demanda residencial en España seguirá siendo alta, manteniendo la tensión ante la escasez de oferta, especialmente en obra nueva. Desde Solvia, anticipamos que la demanda no disminuirá, mientras que la subida de precios podría moderarse tras años de crecimiento acelerado”.
Marta Vall-llossera, presidenta de Cscae (Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos):
“De acuerdo con las estadísticas de los Colegios de Arquitectos, en el primer semestre de 2025 la superficie visada para edificación en España se mantuvo en los niveles de 2024. Es una tendencia que se ha registrado en los últimos años, en buena medida, gracias a la capacidad de arrastre de los fondos europeos Next Generation en el sectorde la rehabilitación. En el primer semestre de este año, finaliza el plazo dado para la ejecución de estas ayudas. Esperamos que la inercia acumulada estos años y la aprobación del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que contempla destinar el 30% de sus fondos a la rehabilitación de edificios, amortigüe los efectos negativos que pueda tener la finalización de las ayudas europeas. En este sentido, no podemos olvidar que el sector de la edificación juega un papel esencial para dar respuesta a la mayor preocupación de la población española: la falta de vivienda digna y asequible, y esto implica construir vivienda nueva de una forma racional, allí donde sea necesario, y transformar el parque de edificios existentes, uno de los más envejecidos del continente”.
Juan-Galo Macià, presidente de Engel & Völkers Iberia y Sudamérica:
“El mercado residencial prime en España mantiene una demanda estructuralmente sólida apoyada por tres vectores: España como destino de buena calidad de vida y seguridad jurídica en la Unión Europea, diversificación geográfica de patrimonios europeos y latinoamericanos, y oferta limitada en ubicaciones prime. En 2026, el mercado inmobiliario mantendrá una dinámica positiva pero más moderada, con comportamientos muy diferenciados según la región. En Madrid capital anticipamos una estabilización del precio tras varios años de subidas intensas, mientras que, en sus alrededores los precios seguirán aumentando impulsados por una demanda muy activa que ya ha registrado incrementos significativos en 2025. Un ‘efecto mancha de aceite’, donde la demanda se desplaza hacia zonas con más espacio, callidad constructiva y servicios a familias, que también se observa en otras grandes ciudades como Valencia”.
Francisco Javier de Oro Pulido, director general de Aelca:
“En Aelca estimamos que el mercado de la vivienda en 2026 seguirá enfrentando retos derivados de la elevada demanda frente a una oferta todavía insuficiente. Aunque se prevé un ligero aumento en la construcción de obra nueva y cierta moderación en las subidas de precios, la limitada disponibilidad de suelo finalista, la escasez de mano de obra, la limitada capacidad productiva y los obstáculos normativos continuarán tensionando el mercado, manteniendo los precios al alza y dificultando el acceso a la vivienda”.
Diego Bestard, consejero delegado y fundador de Urbanitae:
“De cara a 2026, el inmobiliario español seguirá moviéndose entre dos fuerzas que conviven a la vez: una demanda muy sólida y una oferta que sigue sin ser capaz de acompasarla. Esa tensión explica que el producto bien ubicado se comercialice con rapidez, pero también que el mercado esté cada vez más segmentado. Hay apetito comprador, sí, pero no toda la demanda es solvente, y eso se nota especialmente en primera residencia: mucha gente quiere comprar, pero no llega a los precios actuales o no obtiene la financiación necesaria. El reto, en definitiva, seguirá siendo el mismo: producir más vivienda. Pero producirla exige suelo finalista, agilidad administrativa, mano de obra y un marco estable que permita invertir y construir con visibilidad. Si España quiere destensar el mercado, 2026 tiene que ser el año en que pasemos del diagnóstico a la ejecución”.
Juan Carlos Álvarez, consejero delegado, y Llàtzer Puigpelat, director de negocio, de Vivara:
“Las previsiones para 2026 apuntan a un mercado más regulado y profesionalizado, aunque aún tensionado. La clave para la estabilización y la mejora del acceso es un cambio de foco: impulsar la oferta y generar confianza. El sector se encamina hacia un modelo de triple alianza donde la vivienda se articula a través de diversas vías: alquiler social (la Administración Pública tiene la responsabilidad de acelerar la ampliación del parque público para los colectivos vulnerables), alquiler asequible (la colaboración público-privada es fundamental para generar volumen en este segmento), y alquiler libre. Confiamos que, en este año que llega, el sector privado, los agentes profesionalizados y las administraciones lograrán alinear sus objetivos hacia el fomento de la oferta, y se podrá avanzar hacia un mercado más sostenible socialmente”.
Alejandro Labori, director de inversiones de Civislend:
“De cara a 2026, el mercado residencial seguirá marcado por el desequilibrio entre oferta y demanda, manteniendo la presión sobre los precios, especialmente en obra nueva y en ubicaciones consolidadas. No obstante, la evolución será muy desigual según la zona. Para los promotores, una de las claves estará en su capacidad para encontrar buenas oportunidades teniendo en cuenta el elevado precio del suelo”.
Roberto Rey, presidente y consejero delegado de Gloval:
“En 2026 se espera un crecimiento más moderado y estable del sector inmobiliario, aunque manteniendo un nivel de dinamismo y de inversión superior al de otros mercados europeos, apoyado en activos con fundamentos sólidos. El residencial seguirá siendo el principal foco de inversión, condicionado por la escasez de oferta y un entorno financiero más exigente, lo que favorecerá un mercado más selectivo y equilibrado”.
Carmen Montes, consejera delegada de Montpalm:
“Desde Montpalm proyectamos que el mercado residencial español seguirá en una fase de crecimiento en 2026, aunque con un ritmo más moderado que en 2024-2025. Los precios continuarán al alza, impulsados por factores estructurales: principalmente la falta de oferta y una demanda solvente (nacional y extranjera), pero con incrementos más contenidos y muy dependientes de la localización y el estado de la vivienda. Los mercados más tensionados seguirán siendo Madrid y zonas costeras. La principal tendencia sigue siendo la baja oferta de producto y una demanda alta de vivienda y de posicionarse en Madrid, como una de las capitales de moda de tod el territorio europeo. Paralelamente, observamos una clara rotación del capital hacia estrategias de largo plazo y segmentos alternativos como el build to rent, el flex living o el senior living”.
José María Basáñez, presidente del Grupo Tecnitasa y presidente de Atasa (Asociación Profesional de Sociedades de Valoración):
“Para 2026 prevemos que los precios de la vivienda seguirán subiendo. El motivo principal es el fuerte desequilibrio entre oferta, unas 100.000 viviendas nuevas al año, y una demanda que duplica esa cifra por la creación de nuevos hogares, impulsada en parte por la inmigración. En este contexto, los precios crecerán especialmente en las zonas más demandadas. La vivienda de segunda mano ya no aumentaría a ritmos de dos dígitos, situándose alrededor del 8 %, mientras que la obra nueva podría seguir creciendo en torno al 10 %. Los alquileres continuarán al alza, debido a la política intervencionista de la Administración que crea inseguridad jurídica y desincentiva la oferta, ante una demanda fuerte y cada vez mayor. Estimamos que la evolución de los precios del alquiler se situará en una subida alrededor del 12 %”.