Mercado

El ‘real estate’ tiene casi medio millón menos de empleos que antes de la burbuja

Pese a los avances de los últimos años, los 2,125 millones de afiliados de septiembre contrastan con los 2,6 millones de antes de la explosión de la burbuja. Resultan insuficientes para reducir el actual déficit de vivienda.

El ‘real estate’ tiene casi medio millón menos de empleos que antes de la burbuja
El ‘real estate’ tiene casi medio millón menos de empleos que antes de la burbuja

Jesús García

7 oct 2025 - 05:00

El empleo del sector inmobiliario español avanza tímidamente. El buen momento de actividad en que se sitúa el sector del real estate en España en todos y cada uno de sus segmentos se refleja totalmente en la evolución del empleo, sobre todo en el residencial, donde la construcción de vivienda tiene un protagonismo especial. Y es que el mercado residencial se encuentra en estos momentos en una encrucijada en la que tiene que construir a un ritmo muy superior al que lo venía haciendo en los últimos años, para reducir el déficit acumulado de vivienda que necesita España, que según entidades como el Banco de España o el servicio de estudios de CaixaBank sitúan por encima de las 700.000 unidades.

 

El total de afiliados en este sector que representa en torno al 5% del PIB español, cerró el pasado mes de septiembre en 2.125.886 trabajadores, según los datos de afiliación a la Seguridad Social a los que ha tenido acceso EjePrime, lo que supone un incremento del 3,75% frente a los 2,04 millones de afiliados registrados en el mismo mes de 2024.

 

Sin embargo, y pese a la mejora de las cifras que se vienen registrando a lo largo de los últimos meses, esta evolución sigue siendo insuficiente para las necesidades reales que tiene el sector para construir las viviendas necesarias que reduzcan y con el tiempo neutralicen el déficit existente.

 

 

 

 

Los datos resultan elocuentes, cuando se analizan los números. El dato de cierre de septiembre se sitúa aún muy por debajo de los afiliados existentes antes de la explosión de la burbuja inmobiliaria. Si entonces los afiliados se acercaban a los 2,6 millones de afiliados, hoy son cerca de medio millón de afiliados menos (468.823 exactamente), lo que hace complicado construir a un ritmo superior a las más de 100.000 unidades anuales actuales.

 

grafico real estate por sectores

 

Pese a todo, habría que remontarse a la declaración oficial de la pandemia de Covid y sus medidas de confinamiento, de mediados de marzo de 2020, para encontrar el menor nivel de afiliados de este sector con 1,66 millones de trabajadores, nivel a partir del cual se fue recuperando la cifra de trabajadores hasta los 2,125 millones actuales, lo que ha supuesto 465.809 nuevos trabajadores.

 

Tras el fin oficial de la pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en mayo de 2023, el real estate español contaba con una fuerza laboral de 2 millones de trabajadores, cifra que a lo largo de estos años ha ido recuperándose hasta los 2,125 millones de septiembre, una cifra insuficiente a la que sería necesaria para retornar a un ciclo constructor de más de 200.000 unidades necesarias para ir, cuanto menos, conteniendo el déficit de vivienda que se viene generando cada ejercicio.

 

Esta insuficiencia de recursos humanos principalmente en la construcción se está convirtiendo por si solo en el problema más grave de este sector. Y es que los más jóvenes ya no quieren ir a la obra, lo que unido al progresivo envejecimiento de su fuerza laboral está provocando que los avances sigan siendo muy moderados. Mientras los ocupados mayores de 45 años incrementan su peso dentro del sector, los menores de 30 años siguen su goteo a la baja.

 

 

 

 

Ante esta realidad, en un momento en el que resulta necesario construir más viviendas y de calidad, desde algunas empresas del sector se vienen solicitando medidas a favor de una entada de inmigrantes, en ocasiones contratados en origen, lo que por un lado serviría para incrementar los afiliados y por otro contribuiría a un rejuvenecimiento de los trabajadores de la construcción.

 

empleo real estate

 

Los datos analizados por EjePrime ponen de relieve cómo la mayor fuerza laboral recae actualmente en las actividades de construcción especializada, donde se encuentra integrada buena parte de la construcción industrializada, sin duda la actividad que a lo largo de los próximos años va a ir consolidado su peso dentro de este sector. En septiembre se mantiene con 845.905 afiliados, lo que supone supone un incremento del 3,5% interanual, frente a los 817.153 trabajadores registrados en esta actividad en septiembre de 2024. En segundo lugar, se sitúa la construcción de edificios, que ha pasado de 524.486 afiliados en septiembre de 2024 a los 547.252 del mes pasado.

 

Con el propósito de impulsar este tipo de construcción industrializada el Ejecutivo aprobó hace meses un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), dotado con 1.300 millones de euros en 10 años. El objetivo sería construir una media de 15.000 viviendas industrializadas al año, para llegar a las 20.000 anuales en una década.

  

Pero dentro de este sector no todo es actividad constructora. Los datos de afiliados a la Seguridad Social ponen de relieve la importancia que tienen los servicios técnicos de arquitectura e ingeniería que han pasado en el último año de contar con una fuerza laboral de 318.048 cotizantes a 331.186. Para ver su importancia basta saber que antes de la crisis inmobiliaria sus afiliados eran 241.413 empleados. 

 

 

 

 

La actividad que ha reducido paulatinamente su peso a lo largo de los últimos años en el conjunto del sector es la de ingeniería civil. La explicación reside en el menor volumen de obra pública, especialmente en infraestructuras, que ha provocado que el número de afiliados, pese a crecer en el último año en algo más de 2.523 trabajadores y fijarse en 64.971 afiliados, sea prácticamente la mitad de los 135.024 afiliados de 2009, cuando gran parte de la inversión del Estado iba dirigida hacia obra pública.

 

Algo parecido le está ocurriendo al conjunto de actividades de alquiler, que son un fiel reflejo de lo que está sucediendo en el mercado, con una disminución de la oferta y consecuentemente de su actividad, ante el temor por parte de los propietarios de que su inquilino deje de pagar la mensualidad del alquiler y se convierta en ‘inquiokupa’, por lo que deciden no poner su activo en este mercado.

 

En el último año los afiliados de las actividades de alquiler han pasado de 97.693 cotizantes en septiembre de 2024 a los 99.005 de septiembre. Son cifras que contrastan con el tirón del alquiler antes de la crisis inmobiliaria que contaba con 254.845 activos o los 94.981 nada más finalizar la pandemia de Covid, según ponen de relieve los datos de la Seguridad Social.

 

Por el contrario, y como corresponde a un momento de fuerte empuje de la compraventa de viviendas en España, tanto procedentes de la finalización de nuevas promociones como de segunda mano, las actividades inmobiliarias aguantan el tirón del mercado y experimentan importantes incrementos de su actividad y consecuentemente de sus empleados. 

 

 

 

 

Mientas que en septiembre de 2024 las personas afiliadas en esta actividad alcanzaban las 167.678, al cierre de septiembre pasado ya eran 176.677, lo que supone un incremento del 5,3%. El protagonismo que han ido ganando estas actividades a lo largo de los últimos años se pone de relieve cuando antes de la crisis sus afiliados totalizaban una cifra inferior a las 100.000 personas (exactamente 96.761) o las 160.672 una vez finalizada la pandemia.

 

La actualización llevada a cabo en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (Cnae 2025) sustituyendo a la Cnae 2009 está resultando decisiva para analizar la actividad del real estate, ya que mediante siete clasificaciones sectoriales se puede extraer una mejor visión de cada una de sus actividades y el peso que representan en cuanto a su fuerza laboral.