Gortázar (CaixaBank) afirma que la vivienda puede ser “un cuello de botella” para la economía
Ha dicho que el crecimiento de los créditos hipotecarios no podrá mantener el ritmo del primer semestre (un aumento del 46% en volumen en CaixaBank) y que los precios de la vivienda “no pueden seguir creciendo indefinidamente”.
30 jul 2025 - 12:29
La vivienda sigue en el centro del debate. El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha alertado de que los problemas de acceso a la vivienda pueden llegar a ser “un cuello de botella importante” para la economía española si no se solucionan. Y ha añadido que hay un desequilibrio por falta de oferta de vivienda “y eso no parece que vaya a cambiar”. Así lo ha afirmado este miércoles en rueda de prensa tras la presentación de los resultados del primer semestre, periodo en el que la entidad ganó 2.951 millones de euros, un 10,3% más.
Gortázar ha avisado de que si este desequilibrio no se soluciona, habrá “cada vez más personas que no podrán acceder a la vivienda por falta de rentas”, y que hasta ahora no ha pasado por la reducción de los tipos y unas condiciones hipotecarias que ha definido como “extraordinariamente atractivas” y por debajo de la media europea.
Ha explicado que “la propia competitividad del sector financiero y la bajada de los tipos está permitiendo a más personas acceder a casas que, aunque puedan ser más caras, en la práctica, a través de la hipoteca, se lo pueden permitir porque la cuota hipotecaria está a su alcance”. En todo caso, ha asegurado que el crecimiento de los créditos hipotecarios no podrá mantener el ritmo del primer semestre del año, en el que CaixaBank registró un aumento del 46% en el volumen de hipotecas, y ha dicho que los precios de la vivienda “no pueden seguir creciendo indefinidamente”.
El primer directivo de CaixaBank apunta que “cada vez habrá más personas que no podrán acceder a la vivienda por falta de rentas”
El consejero delegado de la entidad ha pedido que se deje a la vivienda “fuera del populismo y del debate estéril” y que se busquen consensos políticos, además de pedir que se llegue a acuerdos en el conjunto de las administraciones estatal, autonómica y local.
El directivo ha avisado de que los problemas de acceso a la vivienda tendrán consecuencias tanto en lo social, por la inestabilidad que produce, como en lo económico, por la necesidad de dar una vivienda al 1% de aumento de población que España registra cada año y a los jóvenes que se quieren emancipar. Y ha añadido que es necesario incrementar la oferta y “hacerlo muy rápido”, ya que el proceso de construcción es largo y si se ponen las bases ahora, se verán los resultados en un periodo de dos a cinco años.
El máximo responsable ha descartado que el escenario actual tenga parecido con el anterior al estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, “no está desequilibrado en el sentido en el que estaba hace 16 años, donde lo que había era una burbuja especulativa y había un problema de exceso de oferta”. Y ha recordado que en aquel momento la demanda era “en gran medida especulativa” y que cuando esta demanda desapareció por el empeoramiento de la economía, en sus palabras, se produjo un desplome.
El consejero delegado ha recordado que antes del estallido de la burbuja, la contribución al producto interior bruto (PIB) del sector residencial era del 12% y que ahora es del 6%, y que la parte dedicada al sector promotor y constructor de los bancos ha pasado del 24% al 6%.