Retamar fija el horizonte de 2029 para tener terminadas sus 3.500 viviendas
Ubicado entre las demandadas localidades de Boadilla, Alcorcón y Villaviciosa, el proyecto urbanístico de Retamar contempla la construcción de 3.500 viviendas, de las cuales 1.120 serán públicas, y 560 serán unifamiliares.
4 feb 2026 - 05:00
Para corregir la falta de vivienda que tiene la Comunidad de Madrid, se encuentran en marcha un importante número de proyectos residenciales que se localizan en los cuatro puntos cardinales que rodean a la capital y que, con paso lento pero seguro, están llamados a al menos paliar la fuerte demanda actual y futura de vivienda.
Proyectos como Madrid Nuevo Norte, Los Ahijones, Los Berrocales, Los Cerros, Campamento, el Ensanche de Brunete, son algunos de ellos, al que hay que unir Retamar. Localizado al suroeste de Madrid, en el triángulo entre Alcorcón, Boadilla y Villaviciosa, este desarrollo urbanísticoya está dando los pasos firmes para convertirse en una realidad en 2029 y sacar al mercado sus 3.500 viviendas.
En las 114 hectáreas de terreno que comprende el proyecto ya pueden verse las máquinas, que, tras la aprobación en agosto pasado del Proyecto de Urbanización, la Junta de Compensación se puso manos a la obra para tramitar todas las infraestructuras, según explica a EjePrime, el presidente de la Junta de Compensación de Retamar, Darío Rivera. También con la aprobación del Plan Especial de Infraestructuras (PEI) se prevé una inversión de 15 millones de euros se generará una red viaria que interconectará el proyecto con Alcorcón y el resto de las localidades adyacentes.
El proyecto, que comprende 114 hectáreas, ha iniciado ya obras tras la aprobación en agosto del proyecto de urbanización
“En cuanto al número de viviendas y la tipología de las mismas, estamos hablando de un 85% vivienda colectiva y un 15% de vivienda unifamiliar”, explica y añade que la protegida es toda colectiva y está prácticamente al 100% en manos del Ayuntamiento de Alcorcón, con lo cual los promotores privados también casi al 100% solo tienen vivienda libre. Retamar contempla la construcción de 3.500 viviendas, de las cuales 1.120 serán públicas, y otras 560 serán unifamiliares, mientras el resto serán libres, lo que dará al complejo una característica de miniciudad.
Precisamente ya se ha iniciado la comercialización por parte de alguna promotora de las primeras unidades, una vivienda media de dos dormitorios, sin contar trasteros ni plazas de garaje, sitúa su precio en torno a los 420.000 euros, lo que supone un precio por metro cuadrado por encima de los 4.000 euros, “un precio acorde con el mercado donde se ubica, entre Alcorcón, Boadilla y Villaviciosa”, señala Rivera. En cuanto a los unifamiliares, aún no hay cifras disponibles, aunque dependerá de las calidades, del tamaño de la parcela. Lo que si es cierto es que al haber distintas tipologías y vivienda pública protegida y vivienda libre las diferencias de ticket van a ser muy dispares. Corresponderá al Ayuntamiento de Alcorcón fijar los precios tasados de la vivienda protegida, al ser el máximo propietario de estas.
Según la planificación de Retamar, será el año 2029 cuando podrían estar las primeras viviendas terminadas, si bien previamente se llevará a cabo una simultaneidad de urbanización y edificación en los años 2026 y 2027, para dedicar 2028 y 2029 a la finalización de las obras de urbanización y a la construcción de las viviendas, “que normalmente tienen un periodo de entre 20 y 24 meses de edificación”, especifica Rivera.
Entre los promotores del proyecto destaca el Ayuntamiento de Alcorcón que participa en este desarrollo urbanístico con un 21% y se encargará de la vivienda protegida, junto a grandes compañías del sector como Culmia, que cuenta con una participación cercana al 30%; La Llave de Oro, que tiene el 18%; Aedas Homes, con algo menos del 10%; Realia (9%) y Grupo Pinilla, con el 3,5%; mientras que el resto se encuentra en manos de minoritarios.
Entre los promotores de Retamar figuran compañías como Culmia, La Llave de Oro, Aedas Homes, Realia y Grupo Pinilla, mientras que el Ayuntamiento de Alcorcón posee el 21%
El desarrollo urbanístico Retamar cuenta con un diseño de ciudad basado en calles más estrechas de lo habitual, sin perjuicio de que haya grandes avenidas, al tiempo que se rescatarán dos arroyos para la creación de dos parques fluviales. La urbanización contará con 6 kilómetros de sendas peatonales, una vía pecuaria y 7 kilómetros de carriles bici, lo que confieren al proyecto una escala humana más agradable de forma que desde cualquier vivienda se pueda circular en bici sin tener que cruzar ninguna carretera.
Para el presidente de su Junta de Compensación, Retamar ofrece dos factores destacados frente al resto de proyectos existentes en Madrid. El primero, la ubicación. Destacar que no hay una bolsa de suelo similar en la zona donde puedan desarrollarse estas 3.500 viviendas, “en otros municipios como Majadahonda o Las Rozas, tienen bolsas de suelo pero a más largo plazo”, señala.
El segundo factor diferenciador es la concepción del propio barrio. “Es un barrio que no ha recurrido a esa gran manzana cerrada que lógicamente genera una urbanidad más introvertida sino que apuesta por un modelo de bloque que tenga muchos espacios libres comunes tanto públicos como privados, que está muy integrado en la naturaleza por el propio entorno natural, y que aunque no tenga una densidad óptima para la necesidad que vivienda que existe hoy en día, sí que responde esa densidad a una calidad de vida que entendemos más atractiva desde el punto de vista saludable y de cercanía a la gran ciudad”.
“Es un barrio que no ha recurrido a esa gran manzana cerrada sino que apuesta por un modelo de bloque que tenga muchos espacios libres comunes y que responde a una calidad de vida que entendemos más atractiva”
Otro de los hitos que destaca Darío Rivera es que la inversión en infraestructuras exteriores que va a llevar a cabo Retamar y que ronda los 15 millones de euros, “no solo van a ser para el barrio sino que se van a desarrollar infraestructuras viarias que van a mejorar todo el tráfico del entorno”, explica, y añade que se van a desarrollar vías para la mejora de la M-506 que va hasta Villaviciosa y hasta la M-501 y que a su vez conecta con la M-50 y con la A-5 que al final se va a soterrar y va a conectar directamente con Madrid, con lo cual es un eje paralelo a la A-5, “que va a pagar Retamar y que va a beneficiar a los ciudadanos de toda esa zona de la Comunidad de Madrid”.
El proyecto inicial de Retamar deriva del plan general de ordenación urbana de Alcorcón de enero de 1999 que clasificó el área como suelo no urbanizable común para ya en abril de 2013 aprobarse el plan de sectorización específico para Retamar, donde se clasificó como suelo urbanizable con ordenación pormenorizada. Fue en noviembre de 2014 cuando se otorgó la escritura de constitución de la Junta de Compensación para así poder presentar y tramitar ante las administraciones los instrumentos de gestión necesarios para desarrollar el área.