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El proceso de devolución requiere un 20% más de espacio logístico que el envío

Savills ahonda sobre los desafíos de la logística inversa. Estima que las ventas de comercio electrónico alcanzarán más de 4 billones de euros en 2025, mientras que las devoluciones se prevé llegarán a cerca del billón de euros. 

El proceso de devolución requiere un 20% más de espacio logístico que el envío
El proceso de devolución requiere un 20% más de espacio logístico que el envío

EjePrime

22 ago 2025 - 11:38

Desafíos del mercado logístico. El auge incesante del comercio electrónico arroja nuevas perspectivas y retos sobre el sector inmologístico, si bien este tipo de compras alcanzarán los 4,9 billones de dólares (4,22 billones de euros) en 2025, las devoluciones de productos adquiridos online se prevé se sitúe alrededor de un billón de dólares (0,86 billones de euros), según informa la consultora Savills en su último informe acerca de la logística inversa. “Esta tendencia está obligando a los operadores a replantear sus estrategias logísticas e inmobiliarias para adaptarse a un entorno cada vez más complejo y competitivo” apunta la consultora. 

 

¿Cómo afecta entonces la logística inversa a las necesidades de espacio propias del mercado inmobiliario? Informa la consultora internacional que procesar una devolución requiere alrededor de un 20% más de espacio logístico que el envío de un producto nuevo, por lo que este tipo de activos inmobiliarios deben ser flexibles y bien ubicados, “capaces de absorber picos de demanda tras campañas como Black Friday o Navidad”. Además, señala que sectores como la moda alcanzan hasta el 30% de pedidos devueltos, sumando tensión a una cadena de suministro que ya se ve afectada por otros factores globales como la economía, la geopolítica o las fluctuaciones estacionales.

 

De esta manera, los operadores se enfrentan a un desafío estratégico en el que deben adaptarse a un entorno complejo y competitivo. El proceso de devolución implica inspección, reacondicionamiento, redistribución, reciclaje y eliminación, convirtiéndolo en una operación de coste elevado que no radica únicamente en cuestiones operativas, sino que impacta directamente en la experiencia del cliente, la eficiencia de la cadena de suministro y el valor del inmobiliario logístico.

 

 

 

 

En este sentido, y como forma de paliar con los costes que suponen las devoluciones, algunas compañías de ecommerce han comenzado a cobrar a sus clientes por la devolución de productos, aunque no se ha visto con buenos ojos. Según un estudio de la empresa de correos DHL el 53% de los consumidores consideran la devolución gratuita como su segunda prioridad en el comercio electrónico por detrás de la entrega gratuita. 

 

También existen consideraciones ambientales. Las devoluciones en línea generan emisiones de carbono adicionales y residuos de embalaje, mientras que los productos que no se pueden revender suelen acabar en vertederos. A medida que los consumidores se vuelven más conscientes del medio ambiente, desarrollar procesos eficientes de logística inversa no es solo un problema financiero, sino también un desafío clave para la sostenibilidad operativa.

 

El aumento de demanda por la necesidad de ubicaciones estratégicas cerca de núcleos urbanos y centros de transporte ha impulsado desde diciembre de 2020 las rentas de superficie logística prime un 30% a nivel mundial, incluyendo impuestos. La proximidad es clave para reducir tiempos y costes, y está elevando el valor de los activos inmobiliarios logísticos bien posicionados.

 

La evolución de la logística inversa también repercute sobre el diseño de los almacenes, que ahora requieren áreas especializadas para el control de calidad, la clasificación, las reparaciones y la renovación, características de las que suelen carecer los centros de distribución tradicionales. La demanda de espacios adaptables que puedan gestionar volúmenes de devoluciones fluctuantes está en aumento.

 

 

 

 

Así, la competencia por los escasos inmuebles se extiende más allá de los grandes almacenes regionales, a centros logísticos urbanos más pequeños que respaldan los servicios de devolución y entrega de última milla. Conseguir estos espacios flexibles y estratégicamente ubicados suele implicar contratos de arrendamiento más largos y aceptar primas de alquiler más altas, lo que añade un coste adicional a los operadores de comercio electrónico.

 

“Las empresas que inviertan en tecnología, talento y espacios logísticos bien ubicados estarán mejor preparadas para ofrecer una experiencia fluida y competitiva” destaca finalmente Savills, subrayando la importancia cada vez más significativa que cobra la gestión de devoluciones sobre las decisiones inmobiliarias.