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La ‘JV’ de industrialización Actia alcanza una producción de 400 viviendas diarias en 2025

La compañía de construcción industrializada creada por Ruiz Larrea Arquitectura y Certis ha logrado cumplir objetivos de 2025 con proyectos residenciales, retail y de residencias para mayores y estudia abrir nueva planta. 

La ‘JV’ de industrialización Actia alcanza una producción de 400 viviendas diarias en 2025
La ‘JV’ de industrialización Actia alcanza una producción de 400 viviendas diarias en 2025
Residencia para mayores en Lloret de Mar (Girona).

B.H.

26 ene 2026 - 05:00

Impulso a la industrialización. La joint venture de edificación industrializada en madera Actia, impulsada por el despacho de arquitectura Ruiz Larrea y la constructora catalana Certis, avanza en sus planes de impulsar la construcción industrializada en España no sólo para edificios residenciales, también activos con otro uso. Para ello, cuenta con su fábrica, situada en Gurrea de Gállego (Huesca), con una capacidad instalada para producir 400 viviendas al año, ritmo que ha alcanzado en diferentes momentos de 2025 (como a principios de verano y entre octubre y noviembre).

 

Felipe Vieites, director general en Ruiz Larrea y administrador en Activa, explica a EjePrime que están tratando de mejorar sus procesos de producción y “llevarla al límite de su capacidad de manera eficiente”, con el propósito de replicar su sistema en futuras ampliaciones “cuando lleguen”. 

 

Actia ha cerrado 2025 con una facturación de algo más de 4 millones de euros, “en línea con lo que teníamos previsto” para el que ha sido su primer ejercicio completo de actividad. La empresa impulsada por este despacho de arquitectura y la constructora catalana ha formalizado preventas por un importe total superior a 20 millones de euros, “correspondientes a proyectos que de momento están en preproducción y todavía no han llegado a la fase de fábrica”. 

 

 

 

 

Vieites cifra la presencia actual de componentes industrializados en el mercado residencial español “por debajo del 5%, incluidos todos los sistemas industrializados existentes: en madera, acero y hormigón” y prevé que “lo razonable” sería llegar a alcanzar entre el 10% y el 15% en un plazo de cinco años, en línea con las previsiones de otros players en este ámbito.

 

Actualmente, Actia está trabajando en diversos proyectos de vivienda “en todas sus modalidades”, con desarrollos de entre una y cien unidades, incluyendo desde aisladas, en hilera o pareadas en promociones relativamente grandes, hasta viviendas en bloque, de tres a siete alturas, en la Comunidad de Madrid, Terrassa (Barcelona) y Girona, como en el caso de Kouchin Holdings.

 

Además, la compañía está definiendo proyectos de free standing para una cadena de comida rápida. “Se trata de un modelo que nuestro cliente planea replicar en diversos mercados del sur de Europa”, explica el responsable de Actia. Asimismo, está finalizando un proyecto para desarrollar una residencia para personas mayores en Llinars del Vallès (Barcelona) y otra en Lloret de Mar (Girona).

 

 

 

 

Desde la compañía, estudian abrir alguna planta adicional: “Todavía no hay una fecha clara de cuándo se llevará a cabo, pero sí existe mucho interés por parte de la propia empresa y también de ciertos inversores en acelerar el proceso de crecimiento y expansión de Actia”. En cuanto a posibles localizaciones, el directivo explica que “por alcance geográfico, lo razonable sería que el nuevo site se situara o al sur de la Comunidad de Madrid o en la costa mediterránea, ya que cubriría mejor los territorios donde tenemos más demanda y mayor número de clientes potenciales”.

 

El directivo afirma que existe una demanda creciente por parte de quienes compran vivienda con componentes industrializados: “El cliente final empieza a ver las bondades del producto industrializado, cada vez tienen menos reticencias y hay una aproximación más directa hacia este tipo de sistemas”. Vieites explica que, a principios de 2025, los compradores tendían más a ser “expertos”, en referencia a promotoras, constructoras, etc. No obstante, durante la segunda mitad del año, han observado una mayor demanda entre los usuarios finales, que se ha dado “mucho antes de lo que pensábamos, ya que en buena parte de casos ya lo prefieren frente a la construcción tradicional”.

 

Asimismo, el responsable apunta que “curiosamente, estamos viendo mucha demanda por parte de clientes con un perfil senior, acomodado y que, a priori, podría haber parecido menos receptivo hacia la edificación industrializada”. Y aclara que “los compradores finales buscan calidad en este tipo de producto, algo que nos ha sorprendido gratamente”.