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David Scheffler:“El estilo de vida español es un gran argumento en el mercado internacional”

El fundador de Polo Properties ve que en residencial España tiene un gran potencial si se gestiona con visión, coordinación y modernización administrativa. En 2026 la compañía incorporará las oficinas Casablanca y Marrakech.

David Scheffler:“El estilo de vida español es un gran argumento en el mercado internacional”
David Scheffler:“El estilo de vida español es un gran argumento en el mercado internacional”

Jesús García

27 nov 2025 - 05:00

David Michael Scheffler, director ejecutivo y fundador de Polo Properties, tras ser uno de los artífices del éxito de Engel & Völkers en España, ha decidido emprender un nuevo proyecto personal y abrir su propia inmobiliaria centrada en el sector del lujo. Y es que, paradojas de la vida, actualmente el sector del living español vive una de sus grandes contradicciones: mientras que tiene un grave problema en el mercado de vivienda asequible en particular y en el residencial en general, el país se ha situado como una potencia mundial en el lujo, con destinos como Madrid, Barcelona, Marbella o Baleares que luchan cara a cara con Londres, París o el mismísimo Miami. De ello da cuenta Scheffler, que como experto en el residencial de alta gama, ve al mercado español con un potencial enorme si se gestiona con visión, coordinación y modernización administrativa.

 

 

Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de crear Polo Properties?

 

Respuesta: La idea de crear Polo Properties fue el resultado natural de una trayectoria de más de dos décadas desarrollando redes inmobiliarias internacionales en Europa y Oriente Medio. Durante mis años en Engel & Völkers participé en la expansión de algunas de las regiones más importantes de la compañía, España, Portugal, Italia, Francia y Dubái, y pude observar de cerca cómo evolucionaban los mercados, las expectativas de los clientes y las dinámicas internas de las grandes estructuras corporativas. Con el tiempo, empecé a ver que el sector necesitaba algo distinto: una marca más ágil, más humana y con un diseño contemporáneo capaz de conectar con un cliente global cada vez más exigente. Polo Properties nace precisamente de esa convicción. Queríamos crear una marca boutique, sofisticada, con una estética cuidada y una estructura operativa extremadamente profesional. No buscábamos replicar modelos existentes, sino ofrecer un enfoque más personal, más cercano, donde la calidad del servicio fuese el eje fundamental. El resultado es una empresa que, pese a su juventud, se apoya en casi 30 años de experiencia real en la expansión de redes internacionales.

 

 

P.: ¿Qué resultados ha obtenido en estos años (número de oficinas, ubicaciones, trabajadores) y qué proyectos de expansión contempla para España en el futuro?

 

R.: España ocupa un lugar central en nuestro proyecto. Hoy ya estamos operativos con una oficina en pleno corazón del Barrio de Salamanca, en Calle Velázquez 17, que funciona como base estratégica en Madrid. Además, contamos con un equipo altamente competente en Torrelodones, desde donde cubrimos toda la zona de La Sierra de Madrid, un mercado con un crecimiento notable en los últimos años. Paralelamente, mantenemos negociaciones avanzadas para nuevas aperturas en Pozuelo de Alarcón, Las Rozas, Sotogrande y Jávea, destinos que representan diferentes tipologías de demanda dentro del segmento prime: residencial familiar de alto nivel, segunda residencia internacional y propiedades exclusivas frente al mar. Nuestro crecimiento no se limita a España. A partir de 2026, incorporaremos también Casablanca y Marrakech, ampliando así nuestra presencia internacional y consolidando una red mediterránea y atlántica, coherente con el perfil internacional de nuestra clientela. Entre la sede de París, la oficina de Madrid y los equipos franquiciados y asociados, superamos ya las 40 personas. Nuestro objetivo es alcanzar entre ocho y diez oficinas operativas en España para 2026, todas con un nivel de servicio homogéneo y en ubicaciones prime.

 

 

P.: La competencia en el lujo en ciudades como Madrid o Barcelona es muy alta. ¿Qué ofrece Polo Properties frente a sus competidores, muchos de ellos arraigados desde hace años en este mercado?

 

R.: Precisamente en mercados muy competitivos es donde una marca boutique como Polo Properties encuentra su valor diferencial. Mientras muchas firmas tradicionales trabajan con estructuras grandes y procesos más estandarizados, nosotros hemos desarrollado un enfoque más cercano, contemporáneo y altamente personalizado. La marca se ha diseñado con un lenguaje visual sofisticado, orientado al cliente internacional, y nuestra operativa se basa en procesos precisos construidos sobre 27 años de experiencia en expansión global. Ofrecemos una combinación poco habitual: estética cuidada, marketing emocional, un trato exquisito y una profesionalización absoluta en todos los pasos de la compraventa. Más que volumen, buscamos calidad, y eso el cliente lo percibe inmediatamente. En un sector donde a menudo se sacrifica la experiencia por la escala, nosotros hemos decidido priorizar la excelencia por encima de la cantidad.

 

 

P.: ¿Qué potencial y presencia tiene España en el sector del lujo inmobiliario a nivel europeo y mundial?

 

R.: España se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos del mundo para el comprador de lujo. Ofrece una combinación única: estabilidad, clima, calidad de vida, infraestructura moderna, seguridad jurídica y precios que, incluso en las zonas más exclusivas, continúan siendo más competitivos que en otras capitales globales como Londres, París o Mónaco. Esto genera un atractivo excepcional para compradores de Estados Unidos, Latinoamérica, Oriente Medio y Europa del Norte. Además, España ha logrado posicionarse como un país donde se puede disfrutar de una vida equilibrada, con una oferta cultural excepcional y una calidad gastronómica y social de primer nivel. Ese ‘estilo de vida español’ es un argumento enormemente poderoso en la escena internacional.

 

 

 

 

P.: ¿Y qué potencial tiene Madrid?

 

R.: Madrid ha experimentado una transformación impresionante durante la última década. Se ha consolidado como una capital global gracias a su creciente vibración cultural, su seguridad, su conectividad aérea, su calidad de vida y una fiscalidad relativamente atractiva. Los barrios prime comoSalamanca, Chamberí, Justicia, El Viso, mantienen una demanda muy sólida, con compradores procedentes tanto de Europa como de Latinoamérica y Oriente Medio. Lo más relevante es que Madrid todavía tiene recorrido. Sus precios, si bien han subido, siguen siendo competitivos comparados con otras capitales financieras europeas. Esto convierte a la ciudad en un destino con proyección y estabilidad a largo plazo.

 

 

P.: ¿Qué diferencias de actividad, precios e inversores pueden apreciarse entre París, Londres y Madrid?

 

R.: Las tres ciudades representan modelos completamente distintos. Londres continúa siendo el mercado más internacional del mundo, pero también el más caro y fiscalmente exigente. París, en cambio, destaca por su enorme estabilidad: es un mercado con poca oferta y alta demanda, pero menos internacionalizado que Madrid o Londres. Madrid ofrece un equilibrio especialmente atractivo: liquidez, crecimiento sostenido, precios razonables y una diversidad de compradores que incluye tanto perfiles institucionales como particulares internacionales. En resumen, Londres es sofisticación global, París es estabilidad histórica y Madrid es dinamismo con recorrido. En cuanto al perfil inversor, Madrid atrae más compradores de Latinoamérica y Oriente Medio que París, y más fondos y compradores institucionales que Barcelona.

 

 

P.: ¿Cuál es la procedencia de la inversión de lujo en Madrid y otras ciudades como Barcelona o Marbella?

 

R.: Madrid recibe un flujo continuo de compradores de Estados Unidos, México, Colombia, Venezuela, Oriente Medio y Europa del Norte, además de Francia. En Barcelona predomina el comprador europeo, especialmente de países nórdicos, Francia y Suiza, aunque la incertidumbre política ha frenado ligeramente la llegada de compradores de Oriente Medio. Marbella, por su parte, es probablemente el mercado más internacional de España: británicos, belgas, holandeses, nórdicos y también compradores locales de alto poder adquisitivo conviven en un mercado que ha pasado de ser vacacional a residencial permanente para muchos.

 

 

P.: ¿Por qué el lujo inmobiliario en España no está en crisis mientras existe un serio problema de vivienda asequible?

 

R.: Porque se trata de dos mercados completamente distintos, que no se cruzan ni funcionan con las mismas dinámicas. El comprador de lujo suele ser internacional, paga en efectivo y busca ubicaciones específicas donde la oferta es escasa. El mercado general, en cambio, sufre por falta de suelo, lentitud administrativa, poca vivienda pública y un parque de alquiler insuficiente. Los factores que provocan la crisis de acceso a la vivienda no afectan al segmento de lujo, que opera por escasez, exclusividad y fortaleza económica de la demanda.

 

 

 

 

P.: ¿Qué criterios hay que aplicar a una vivienda para que sea considerada de lujo, un precio muy elevado y una ubicación exclusiva?

 

R.: El lujo no depende únicamente del precio. Una propiedad de lujo debe cumplir criterios estrictos: ubicación verdaderamente prime, arquitectura de calidad, materiales excepcionales, buen interiorismo y servicios añadidos como seguridad, privacidad, vistas o tecnología avanzada. En Madrid y Barcelona situamos este segmento a partir de 1,5–2 millones, mientras que en Marbella o Baleares el umbral suele superar los 2,5 millones debido a la demanda internacional.

 

 

P.: ¿Cómo ve el mercado residencial español en estos momentos y qué medidas podría proponer para buscar una solución?

 

R.: El mercado de lujo seguirá creciendo de manera sostenida, impulsado por la demanda internacional y la estabilidad del país. El mercado general, en cambio, necesita reformas estructurales profundas. Agilizar licencias, incentivar la construcción de vivienda asequible, aumentar la seguridad jurídica en el alquiler, promover la colaboración público-privada y activar suelo infrautilizado, son pasos esenciales para equilibrar el acceso a la vivienda sin frenar la inversión de calidad. España tiene un potencial enorme si se gestiona con visión, coordinación y modernización administrativa.